PARÍS, DISTRITO 13

La puerta del sexo

¿Existiría una película como Paris, distrito 13 (Jacques Audiard, 2021), si no existiese una obra de teatro como Closer de Patrick Marber? Probablemente sí. Nada más lejos que dar a entender que estamos delante de un plagio o de una disimulada adaptación del texto del británico. Pero sí es cierto que, desde Closer, es muy difícil encontrar atisbos originales en películas que tratan las relaciones personales que el siglo XXI impone. El amor romántico ha desaparecido para dar paso a la urgencia del deseo. Las reflexiones de Erich Fromm han ido, progresivamente, acumulando polvo en el cajón de las cosas pendientes de revisar, y las aplicaciones para el móvil regulan la inmediatez del sexo como primer paso para que dos individuos puedan conectar con una cierta intimidad. En general. Hay excepciones, por supuesto. Las de todos.

Jacques Audiard ha rodado una película inteligente, con cuatro magníficos actores, en un drama con tintes de comedia, o una comedia con vetas dramáticas (por favor, no se le dé pábulo al término “dramedia” que ya se empieza a leer con progresiva e irresponsable reiteración). La existencia gris de los personajes parece justificar un blanco y negro de marcado (e innecesario) acento urbanita. ¿Será que la renuncia voluntaria a enamorarse puede privarnos de una vida en color?

París, distrito 13. Revista Mutaciones

Como Hitchcock en La ventana indiscreta (1954) o Psicosis (1960), el film comienza mostrando una imbricada red de viviendas, en este caso del barrio parisino al que hace referencia el título original de la película (Les Olympiades), como si de una colmena se tratase. Con estos antecedentes, la película ya suena a algo visto, como si remitiese a unos referentes indeterminados que la ubican en ese territorio de lo olvidable. Cierto es que los cuatro personajes principales constituyen la gran apuesta del director. A través de ellos, y de su forma de relacionarse, Audiard parece defender la teoría de que, en la gran corriente social que el mundo globalizado exige, es el sexo el que abre la puerta a los vínculos entre los seres humanos. La cámara se mueve con soltura alrededor de los desplazamientos de esos caracteres que viven en el borde de sus oportunidades laborales, que se necesitan tanto como necesitan beber de su soledad y que encontrarán una forma de traducir sus encuentros sexuales en restituciones afectivas. Todo ello servido con un guion bien construido basado en varias novelas gráficas  de Adrian Tomine. Pero Audiard no es Kubrick, ni París, distrito 13 se atreve a sumergirse en las turbias aguas en que Eyes Wide Shut (1999) buceaba, y aunque las evoluciones de los personajes resulten interesantes, a veces se quedan a medio camino entre el capricho y las decisiones vitales tomadas a partir de las páginas de estilo de una revista de moda.

París, distrito 13. Revista Mutaciones

De entre el material que maneja la película, sobresale la historia de amor comenzada en un chat erótico y concluida (o verdaderamente iniciada, según se vea) en un parque con el que, quizás, sea el plano más bello de toda la película, que da sentido a la amalgama de idas y venidas sexuales del cuarteto protagonista y, por ende, al trabajo del realizador francés: un beso a contraluz que pone un rayo de esperanza a un discurso, por otro lado, muy irónico, muy descreído, muy de nuestra época sobre las relaciones amorosas. Y es que todavía puede haber alguien que se desmaye por amor.

Como ya se ha apuntado, el trabajo actoral de los cuatro protagonistas es lo que apuntala el film. Pero destaca la labor sin fisuras de Lucie Zhang dando vida a una Émile rocosa, deslenguada, arisca pero con una gran ternura. Haciendo de la antipatía de esta mujer una seña de identidad que engancha con cariño en la audiencia. Son esos trabajos actorales que superan la técnica y que ponen de manifiesto un enorme despliegue de talento.

París, distrito 13 tiene la virtud de ser una película que se deja ver sin aportar nada nuevo, que resulta interesante sin cuestionar al espectador, que tiene un buen acabado formal aunque su mayor valor resida en el trabajo de su elenco, que es hija de su tiempo y quedará relegada al olvido, ese injusto saco sin fondo del Arte al que, sin embargo, a veces hay que agradecerle que ponga alto el listón.

París, distrito 13 (Les Olympiades. Francia, 2021)

París, distrito 13 – Trailer subtitulado en español – YouTube

Dirección: Jacques Audiard / Guion: Jacques Audiard, Léa Mysius, Céline Sciamma, Nicolas Livecchi. Basado en las novelas gráficas de Adrian Tomine / Fotografía: Paul Guilhaume / Música: Rone / Intérpretes: Lucie Zhang, Makita Samba, Noémie Merlant, Jehnny Beth

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