LOS NUEVOS MUTANTES

Crecer para enfrentar la pesadilla

Los nuevos mutantes. Revista Mutaciones

En su momento, X-Men: Fénix Oscura (Simon Kinberg, 2019) ya representó una anomalía como una entrega innecesaria, reiterativa (la metamorfosis de su protagonista ya se había contado en X-Men: La decisión final) y destinada apresuradamente a clausurar la andadura mutante bajo el auspicio de la Fox. Precisamente por ello, por su vocación de título menor, (completista, imperfecto y ¡mutante!), permitía encontrar en ella rasgos de personalidad no neutralizados por los rayos normalizadores de los grandes estudios, sirvan para su personificación la imagen de unos gigantescos centinelas. Lo mismo parece ocurrir con Los nuevos mutantes (Josh Boone, 2020), una película pequeña e imperfecta, de una ambición austera, pero que encuentra un valor adicional, como un verso suelto, por su condición de título que no encaja en su tiempo, en un barbecho del universo cinemático Marvel y el rescoldo apenas humeante del por fin liberado Snyder cut de La liga de la justicia (Zack Snyder, 2017).

La cinta sale a la luz tras una producción problemática -con desacuerdos entre el director y la productora por el tono de la cinta- y la absorción de 21st Century Fox por Disney de por medio. Su lanzamiento ha ido bailando por las fechas del calendario sembrando cierta desconfianza, lo que parecía abocarla a la pérdida de un elemento tan valioso de la mercadotecnia cinematográfica de nuestros días. Esa sensación indescriptible en la que la anticipación y los tiempos de promoción son tan esenciales: el hype. Pero el atractivo de Los nuevos mutantes (ya sea como un malogrado objeto fílmico o como el propio grupo de adolescentes que protagoniza la ficción) emana precisamente de su marginalidad. 

La película traslada a la pantalla a los personajes de la colección de cómics homónima, surgida del universo gráfico de La patrulla-X. Ideada por el guionista Chris Claremont e inicialmente dibujadas por Bob McLeod, las viñetas de Los nuevos mutantes cuajaron gráficamente bajo un estilo tan personal y expresivo como el del artista Bill Sienkiewicz, quien ilustró la serie de números conocida como la Saga del Oso místico, arco argumental que inspira la película. Esta comienza cuando la joven Danielle Moonstar, tras perder a toda su familia -un asentamiento de nativos americanos-, es acogida en una misteriosa institución. Allí coincidirá con otros adolescentes “problemáticos” que buscan controlar sus poderes mutantes.

Los nuevos mutantes arranca como una más de las manidas génesis superheroicas, pero pronto cobra interés al atreverse a explorar los códigos del cine de terror y el género fantástico desde un tono de literatura Young Adult. Fiel a su ánimo juvenil, la película parece encerrarse en sí misma y provocar una serie de resonancias (dentro y fuera del género y más allá de la ficción) que la acaban convirtiendo en un artefacto extraño, incompleto, pero de una interesante hibridación. 

Por un lado, la presencia en el reparto de Anya Taylor-Joy nos conecta con Glass (M. Night Shyamalan, 2019), donde la actriz coincidió con James McAvoy, en el papel de La Bestia, un supervillano que en la película de Shyamalan también es recluido en un antiguo psiquiátrico. A su vez, McAvoy ha sido el rostro del Profesor Charles Xavier en el universo mutante iniciado con X-men: primera generación (Matthew Vaughn, 2011), y su personaje es referido en algunas líneas de diálogo de Los nuevos mutantes. Por su parte, el actor Charlie Heaton, aquí Sam Guthrie (Bola de Cañón, por su poder mutante), es conocido por su papel como Jonathan Byers en Stranger Things (Matt y Ross Duffer, 2016- ), también afiliada al terror y lo fantástico en un tono juvenil. Por último, la actriz Maisie Williams, quien diera vida a Arya Stark en la serie Juego de tronos, es aquí la escocesa Rahne Sinclair, también conocida como Wolfsbane (Loba venenosa). Hay que recordar que los Stark eran una familia emparentada con los lobos, contando además entre ellos, en el papel de Sansa Stark y hermana mayor de Arya, a Sophie Turner, actriz protagonista en la anterior X-men: Fénix oscura, comentada arriba. 

Los nuevos mutantes. Revista mutaciones 4

Otras resonancias estilísticas son las que, paradójicamente, dan personalidad a la película al conectarla con el cine de género y el terror sobrenatural, guardando distancia con el acostumbrado corporativismo del cine de superhéroes. Así, la manifestación fantasmagórica de los miedos, la materialización de sentimientos de culpa como criaturas amenazantes, las secuencias donde lo real y lo soñado se confunden para revivir un trauma, conectan directamente con algunas de las entregas de Pesadilla en Elm Street, como son Pesadilla en Elm Street 3:  Los guerreros del sueño (Chuck Russell, 1987) y Pesadilla en Elm Street 4: El señor de los sueños (Renny Harlin, 1988). El aficionado al género encontrará también, como despliegue lógico de su genealogía, un estilo cercano al de la adaptación de Stephen King, It (Andy Muschietti, 2017), en el uso de flashbacks terroríficos. Señalemos que la producción de Los nuevos mutantes comenzó en 2017 y el éxito de It ayudó a Boone a defender su visión del proyecto. No nos debe extrañar que el siguiente trabajo de Josh Boone haya sido preparar una serie basada en otra historia del maestro de Maine, Apocalipsis (The Stand, prevista para 2020). 

La reclusión de los personajes en un edifico que bien podría ser un caserón o casa encantada, invoca desde la clásica (y magistral) The Haunting (Robert Wise, 1963), hasta los trabajos de Mike Flanagan en los que se adapta la misma obra de Shirley Jackson que en el citado título de Wise, La maldición de Hill House (miniserie de 2018), o al Stephen King de Doctor Sueño (2019). 

Hay en la película una suerte de claustrofobia inducida, que por un lado ayuda a que acomodemos nuestra mirada a ese mundo intenso, voluble, subjetivo, de inseguridad y reclusión de estos mutantes, en clara metáfora de la condición adolescente, aunque ese mismo hermetismo también sofoca por momentos la película. El desarrollo algo deslavazado de la historia junto con unos efectos visuales mejorables bajan un poco el listón de una película que sabe crecerse en los momentos de pesadilla. Un entretenimiento que cobra interés por su hibridación extraña. Verdadera mutación de contextos industriales y creativos caprichosos.

Los nuevos mutantes. Revista Mutaciones


Los nuevos mutantes (The New Mutants. EEUU, 2020)

Dirección: Josh Boone / Guion: Josh Boone, Knate Lee, basado en las historias y personajes creados por Chris Claremont, Bob McLeod y Bill Sienkiewicz /Producción: Simon Kinberg, Stan Lee, Karen Rosenfelt, Lauren Shuler Donner, 20th Century Studios y Marvel Entertainment / Música:  Mark Snow / Fotografía: Peter Deming / Reparto: Anya Taylor-Joy, Blu Hunt, Maisie Williams, Charlie Heaton, Henry Zaga, Alice Braga.

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