HISTORIA DE UN MATRIMONIO

Un matrimonio a la deriva

Cuando la cámara busca desesperadamente unir las miradas de los protagonistas en un film, un sentimiento de intimidad, comprensión y complicidad se desarrolla en el interior del espectador. Sea cuál sea el motivo o la causa de ese cruce de miradas, la empatía de estar sintiendo exactamente lo que el director pretende manifestar, hace que estemos siendo testigo de una obra mayor, de una película que, definitivamente, marcará la carrera cinematográfica de su realizador.

En Historia de un matrimonio (Marriage Story), Nicole y Charlie Barber son una pareja que decide separarse tras comprender que su amor se ha acabado. Se sientan junto a sus abogados cara a cara en una mesa de negociación para llevar a cabo, amistosamente, la resolución de su matrimonio y acordar los detalles del divorcio, pero ellos no hablan. Es entonces cuando sus ojos conectan, y nos damos cuenta que de Noah Baumbach, el director de la película, intenta exteriorizar la rabia acumulada durante años a través de la expresión cinematográfica.

Marriage Story 3- Revista Mutaciones

El estadounidense hace uso de su film Historia de un matrimonio para reflexionar acerca de las emociones personales generadas por su doloroso proceso de divorcio con la actriz Jennifer Jason Leigh. Adam Driver y Scarlett Johansson ponen cara a esta crónica dramática en el que no falta el humor y donde el punto de vista de ambos protagonistas se va intercalando, prolongando así la película hasta sus 136 minutos, la más larga entre sus obras. Charlie es un director teatral, y Nicole su actriz fetiche. Tras separarse tomarán distintos caminos: el primero se queda en Nueva York y la segunda, con intención de probar fortuna en el cine, decide mudarse a Los Ángeles. Como en la propia historia de los Estados Unidos, de la que también el cine ha sido testigo, la hostilidad entre las dos ciudades se hace presente en la película de Baumbach justificando las largas secuencias en las que el director busca comprender a sus protagonistas. A priori, falta fluidez cuando cada uno de los miembros del matrimonio se muestra alejado del otro, cuando cada uno intenta rehacer su vida sin la presencia del otro. Pero estos pasajes no son más que la antesala que prepara el terreno a la explosión fulgurante que motiva las escenas en las que Charlie-Driver y Nicole-Johansson interactúan magníficamente juntos.

Sin embargo, el conflicto Nueva York-Los Ángeles –expandido al dilema actoral hacia el teatro y el cine- se formaliza también a través de la música. Dos actuaciones musicales contribuyen a profundizar en esta idea: Charlie, en un momento de desesperación, acude a un bar nocturno de New York para cantar Being Alive –quizá sea el pasaje más libertario del film- al más puro estilo de Broadway. Nicole en cambio, baila junto a su madre y su hermana en una fiesta bajo el sol californiano. Noche y día, dos caras de una misma moneda, una separación no solo sentimental, sino también física, y también topográfica.

Marriage Story2 - Revista Mutaciones

Además, el traslado de Nicole está motivado por la necesidad de ser ella misma quien decida su futuro y sus acciones. Es decir, se recrea el mito de los EEUU y Hollywood como tierra de oportunidades, donde en el siglo XXI, más que en ningún otro, la mujer reclama su sitio en la sociedad. Decidida y confiada en su propio ser y su valor, Nicole viajará a Los Ángeles reclamando su libertad, esa que se le negaba al estar comprometida con su marido en Nuevaw York. Y es que la figura femenina aparece empoderada en el film de Baumbach (como casi en toda su obra), pero no solo en el personaje de Johansson, sino también en el de Laura Dern, quien encarna a la maléfica abogada de ella. Es a través de su personaje – cargada de fuerza y vigor- cuando la principal denuncia del film adquiere importancia, puesto que la jurista es la personificación del negocio de los divorcios. Corresponde a ella –junto al abogado de Charlie- discutir y aprovecharse de su orgullosa oratoria para sacar el mayor partido posible a la situación mientras las dos personas afectadas agachan la cabeza al darse cuenta de que eso que están presenciando no refleja, para nada, los años de felicidad vividos.

Esos años se resumen en un prólogo divertido y rítmico –tan característico en el director y una de sus señas de identidad- que da comienzo a la película, y que le sirve a Baumbach para crear un recuerdo nostálgico de su matrimonio fracasado, al igual que ya lo hicieron grandes directores de la historia del cine en obras clásicas como Te querré siempre (Viaggio in Italia, Roberto Rossellini, 1954) El desprecio (Le Mépris, Jean-Luc Godard, 1963), Secretos de un matrimonio (Scener ur ett äktenskap, Ingmar Bergman, 1973), Maridos y mujeres  (Husbands and Wives, Woody Allen, 1992) entre otros.


Historia de un matrimonio (Marriage StoryEstados Unidos, 2019)

Dirección: Noah Baumbach / Guion: Noah Baumbach / Producción: Noah Baumbach, David Heyman, Netflix / Fotografía: Robbie Ryan / Música: Randy Newman / Dirección artística: Andrew Hull, Joshua Petersen / Diseño de producción: Jade Healy / Reparto: Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Merritt Wever, Alan Alda, Mary Hollis Inboden, Amir Talai, Azhy Robertson, Emily Cass McDonnell, Ray Liotta, Matthew Maher, Ayden Mayeri, Kyle Bornheimer, Mark O’Brien, Gideon Glick, Brooke Bloom, Matthew Shear, George Todd McLachlan, Annie Hamilton, Juan Alfonso, Justin Claiborne, Julie Hagerty, Mickey Sumner

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.