ENTREVISTA A LUCÍA SELES

Nos interesa mucho de tu obra que se ubique en un punto medio entre la realidad y la ficción. Hay un momento en carrefur virgin en el que hablas de un supuesto secuestro y la persona que lo escucha se queda descolocada y pregunta si es ficción. En tus vídeos no hay un compromiso ni con lo real ni con lo ficticio…
Me emociona que me hables de ese vídeo que no vio nadie porque quedó tapado por los demás. Además, me agrada porque lo considero un vídeo mucho más localista.
Y a su vez más personal…
Completamente, pero creo que entra en esos vídeos que son mucho más locales, se habla de Morón, de muchas zonas concretas así que entiendo que no llegue a mucha gente.
Respecto a la ficción, ¿cómo trabajas con esta dualidad?
Son todas las fantasías que más amo. Todo el tiempo voy anotando cosas, en los viajes también grabo muchísimo. Hoy desperté a las 9 y no sabes la angustia que tenía. Tenía que ir corriendo a una confitería, volver a la del hotel antes de las 11 y quería ir a Don Pelayo que es un café que está frente al mar. Anoté poco porque estaba seleccionando “fragments” para otra cosa, pero cada vez que voy a una confitería intento escribir 16 “fragments” y de ahí se va derivando todo. Los límites de si es realidad o no no importan, para mí es todo una novela hermosa.

También escapa a toda estructura. Tus vídeos no tienen demasiado que ver con el cine, está continuamente tocando con otras muchas cosas.
Justamente porque no quiero parecerme a nada que odio, sobre eso nace todo.
De hecho, es algo que está presente en los propios personajes, que forman partes de un todo desdibujado sobre el que proyectarte tú misma, que no obedece a una narrativa clara, como en the bewilderment of chile…
Ahí lo diferencio, por ejemplo, carrefur virgin no sería un vídeo central, the bewilderment of chile sí. Al yo mentalizarme que es un vídeo central preciso que, si carrefur virgin tiene que llegar a 08 personas, este llegue a 16. Entonces busco estructuras que es como si tienes una carterita pequeña y vas comprando cosas más grandes hasta llegar a una maleta. Entonces es eso, voy buscando que haya alguna lógica, que crezcan casitas, que vos digás “algo pasa”. Es como esta persona del vídeo que dice que no quiere trabajar más en la Ritz y se mete en una casa de música para ver si puede tener un destino ahí. Después esa misma persona se reúne con el padre, es como que voy buscando incidentes y ocasos en cada uno.
Y a la hora del proceso de creación de cada una, ¿Cómo tratas estos tipos de narrativas? ¿Las abordas de manera diferente?
Sí, en carrefur virgin y gallega invernal es como que tengo un cuaderno más hermético, siempre sabiendo que es un vídeo. Una vez escuché que había uno que estaba haciendo algo como para tener algo que ver con Borges. Yo decía ¿Cómo se puede ser tan idiota? Lo borgiano no tiene nada que ver con el vídeo. El vídeo tiene que tener que ver con la pepsi, tiene que ser hermanita de la pepsi. Si vos el vídeo lo quieres hacer hermanita de un escritor o de otra cosa no funciona ¿Por qué El desencanto es tan hermosa? Porque El desencanto remite más a la felicidad que una siente con una lata de pepsi que a cuando una está leyendo.

Aun siendo tu obra tan referencial, nunca llega a citar directamente las obras que cita, es como que orbita sobre ellas.
No, porque yo no necesito citar. Godard, que vivía citando, para mí es un idiota. Además, el termina los vídeos con una cita. Yo todos los materiales que incluyo son “fragments” de mí misma.
Nos interesa de toda esta variedad de películas que hay un perfil bastante concreto de personajes algo independientes (los trabajadores de las confiterías, de los colectivos…) que introduce una cierta lectura de clase…
Para mí es sobre todo la búsqueda de vídeos lindos. Yo veo los vídeos del colectivo y simplemente ver a la persona sentada allí es muy lindo para mí. Es más que nada buscar eso, no enredarse con otras cosas. Hace nada me preguntaban por qué me gustan tanto las terminales de autobuses. Dime cosas más lindas que una terminal de autobuses. Nombra cosas que te parezcan más lindas y ahí me lo pienso. Es como una explosión de belleza.
Nos gusta en este proceso de desintegrar la estructura la idea de la multiplicación de textos en tus vídeos. La música tanto diegética como extradiegética, el texto en pantalla o los diálogos de los propios personajes ¿Cómo confluye todo esto? ¿Responden todos a una misma idea?
Es más una percepción del momento. Junto los vídeos y los tracks y dejo que aparezca el más romántico. Siempre cuando ya con algo me enamoro, me lo pienso poco. Yo estoy todo el tiempo razonando, todo el tiempo concentrada, pero, una vez que pongo una música y digo ahí está bien, se destruye el pensamiento. Si no, no podría hacer tantos vídeos, pero a la vez me dejo la vida en cada uno.
De alguna manera llevas un trabajo previo tan definido que cuando llegas al momento final simplemente aplicas lo que ya tienes…
Si, el trabajo antes de grabar es inmenso. Siempre necesito hasta el último segundo estar sola, aislada, nadie sabe nada… Si ese mismo día voy a grabar a las 12 necesito saber dónde voy a imprimir las últimas anotaciones entre las 9 y las 10 para poder ir antes a una confitería, estar por última vez con ello y ver cómo llegar a la gente.

En tus vídeos hay una idea de disolución del protagonismo. Aunque seas tú misma esta narración se va diluyendo o mutando de personaje en personaje…
Eso es producto de que yo soy muy acumuladora. Siempre son más las cosas que quiero hacer que el tiempo que tengo. Eso termina multiplicando todo.
De hecho, en estas últimas películas también acaba por diluirse el espacio. Hay un gallego en La plata que luego va a Galicia, los personajes tienen distintas raíces y acaban por no pertenecer a ningún lado…
Eso te lo respondo muy fácil. Yo vivo en la provincia de Buenos Aires, pero es imposible que pueda escuchar algo de allí. Yo prefiero que me maten antes de hacerme escuchar radios de esa provincia, gente de esa provincia. Siempre esa noción de vivir como extranjera. Yo sé muchísimo más de basket español o de cualquier cosa española que de Buenos Aires y lo mismo de Chile. Responde a esa idea de vivir recibiendo informaciones más lejanas.
