Estrenos

EL JUICIO DEL PERRO

Ni iguales, ni subordinados: perros

El juicio del perro Revista Mutaciones

Pocos podrían haber imaginado que el emblemático juicio del Rey Salomón serviría como argumento con el que demostrar algo que, por otra parte, es evidente: los perros no son cosas. Sin embargo, tal y como puede verse en El juicio del perro (Laetitia Dosch, 2024), tanto en Suiza como en otros muchos países con sistemas jurídicos similares, los perros y otras mascotas tienen un estatus «asimilable» al de las cosas. Al ser propiedad de otros, decisiones salomónicas como la de dividir a un perro para hacer dos partes iguales, son posibles. En su primera película como directora, Laetitia Dosch pone en evidencia lo desfasado de las legislaciones que consideran objetos a los animales con los que convivimos, pero lejos de quedarse solo en la denuncia, sigue avanzando en la reflexión sobre el lugar que nuestros compañeros animales deben tener en nuestra sociedad y en la justicia, planteando las preguntas precisas hasta llegar a ¿sería justo juzgar a un perro como una persona?

Asidua a la sección Un certain regard de Cannes como actriz, Dosch participa por primera vez como directora con una película que, junto con otras recientes como Okja (Bong Joon-ho, 2017) o ¿Qué vemos cuando miramos al cielo? (Alexandre Koberidze, Georgia, 2021), cuestionan la superioridad con la que los humanos han tratado a los animales. El juicio del perro, que posiblemente sea la que más directamente lo hace, no solo pone en cuestión la situación actual, sino que se atreve a proponer otro nuevo sistema que ordene las relaciones entre personas y animales. El largometraje reconoce y expone que no son lo mismo, y que por esta razón, deben ser tratados y juzgados de manera diferente, sin que esto legitime ninguna superioridad de los primeros sobre los segundos. El largometraje da voz a una pulsión colectiva en la que se demanda una sociedad en la que por primera vez los animales sean considerados nuestros convivientes y no nuestros subordinados.

Posiblemente, en una película como esta no exista otra aproximación posible para filmar a los perros que la documental. Por eso, aunque es una ficción (que según la voz en off de su protagonista está basada en un hecho real) en la secuencia de créditos la cámara, como una caminante más, se cruza por la calle con perros de todo tipo que reaccionan ante el dispositivo de grabación, mirando directamente hacia la cámara, asustándose de ella, llegando incluso a ladrarle. También Kodi, que recibe indicaciones para interpretar a Cosmos, el perro protagonista, lo hace de una forma en la que su naturaleza canina no intenta ser cambiada ni humanizada de ninguna forma. Cinematográficamente más cercano a Wendy y Lucy (Kelly Reichardt, EEUU, 2008) o a las apariciones de sus perros en las películas de Kaurismäki, El juicio del perro se mantiene coherente con su propio mensaje y lo que vemos a lo largo de todo el metraje es a Cosmos, un perro interpretado por otro perro que se comporta como tal. La configuración formal de la película ya queda establecida también en las secuencias iniciales. Con una imagen clara, definida y nítida, El juicio del perro reserva elementos narrativos visuales como el bokeh para muy pocas escenas. Visualmente, la película descansa en una imagen transparente y directa, en la que lo más valioso es lo que cuenta y no tanto el cómo lo hace.

El juicio del perro Revista Mutaciones 2

Anne-Sophie Bailly, el otro nombre que firma el guion junto a Dosch, participó el mismo año en la sección Orizzonti en Venecia con Mon Inséparable (Francia, 2024), una película que aborda el amor y el sexo entre personas con distintas capacidades. Que estos largometrajes participe en las secciones paralelas de los grandes festivales deja constancia de una tendencia. La incorporación de nuevos perfiles de creadoras tiene por consecuencia la expansión de los horizontes narrativos y cinematográficos porque hay una conciencia de que son muchas las narraciones que hasta ahora han sido silenciadas y que deben tener un lugar en las pantallas. No hay que olvidar que la propia Dosch comenzó protagonizando los primeros trabajos de Justine Triet, que ya ha dado el salto de las secciones paralelas a las principales, introduciendo en la sección oficial perspectivas diferentes.

La claridad y la comedia se interrumpen abruptamente con la resolución judicial. La oscuridad y el silencio se adueñan de la secuencia en la que, sin solución de continuidad, se pasa de la esperanza al trágico final. La película no puede despedirse de su protagonista peludo como tampoco lo puede hacer su dueño. La rapidez con la que las sociedades parecen dispuestas a cerrar cualquier debate que pueda cambiar el estatus actual, se traduce cinematográficamente en un final que se impone contundentemente, aunque no de manera definitiva siempre que sigan existiendo películas como esta que nos hagan cuestionarnos nuestra realidad y que, con sus preguntas, nos hagan avanzar.


El juicio del perro (Suiza-Francia, 2024)

Directora: Laetitia Dosch / Guion: Laetitia Dosch, Anne-Sophie Bailly / Reparto: Laetitia Dosch, Franóis Damiens, Kodi, Jean-âscal Zadi, Anne Dorval / Director de fotografía: Alexis Kavyrchine / Montaje: Suzana Pedro, Isabelle Devinck / Sonido: Xabier Lavorel, Vuk Vukmanovic, Raphaël Sohier, Maxence Ciekawy / Producción: Lionel Baier, Agnieszka Ramu, Thomas y Mathieu Verhaeghe / Música: David Sztanke

7 comentarios en «EL JUICIO DEL PERRO»

  • ¡Muy buen artículo! Enhorabuena a la autora por el magnífico trabajo.

    Respuesta
  • Me parece muy interesante el tema y creo que me va a llegar al corazón. Haré lo posible por ver esta pelicula. Gracias

    Respuesta
  • Ione Monje Martínez, GRACIAS!!! Tu crítica de «El juicio del perro» es un festín para los cinéfilos curiosos. En mi rincón de Japón, tus ideas están empezando a inspirar reflexiones profundas sobre el cine. Gracias por desentrañar las capas de esta obra que, como bien señalas, ladra más fuerte de lo que muerde, pero nos invita a explorar más allá de la sátira, hacia un diálogo más profundo sobre nuestra relación con los animales y la justicia.

    Respuesta
  • Interesante reflexión sobre la administración de la justicia por parte de la humanidad, por tener en ocasiones la virtud de atender los principios de honestidad, la equidad y la razón para todas las criaturas de la naturaleza.

    Gracias por la recomendación

    Respuesta
  • Me ha intrigado mucho este artículo, espero poder ver pronto la película porque el tema es muy poco cotidiano, juicio a un perro; un animal tiene derechos pero distintos a los de las personas. ¿Cómo se resuelve este juicio? Una incógnita, aunque por el final del artículo presiento que el final no es el mejor para él. Enhorabuena a la autora

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.