LOS AITAS
Cuestión de decisiones
Desde las míticas La gran familia (1962) y La familia y uno más (1965) dirigidas por Fernando Palacios hasta la reciente saga de Santiago Segura, que arranca con Padre no hay más que uno (2019), es de sobra conocida la tradición de nuestro cine en lo que podríamos denominar “comedia con niños”. Una especie de subgénero en el que, tal vez con la misma inocencia de las jóvenes protagonistas, se podría encuadrar a Los Aitas (2025), el último trabajo del director y guionista vasco Borja Cobeaga. La propuesta remite a las películas de grupos familiares, más o menos extensos, que se desenvuelven en un tono de comedia costumbrista, castiza, muy local y cuya intención no parece ser otra que la de llenar una tarde de cine o reunir. Expresión máxima de palomitas en familia bajo la que se esconde una reflexión moral acorde a los tiempos en los que se producen.

Con Los Aitas se podría hablar de una comedia coral sostenida por un reconocido grupo de actores, cuatro padres castigados por la crisis siderúrgica vasca que, de manera fortuita, se ven embarcados con sus hijas en un autobús camino a un concurso de gimnasia rítmica en Berlín. Elenco con el que Cobeaga parece dar una pátina, un barniz de algo más que no sea unos padres desbordados por una falta crónica y heredada de corresponsabilidad en la crianza de los vástagos. Más que reforzar el cliché de una familia acorde a los valores de una clase media en la que la madre cubre las espaldas y pone orden -como lo hace la entrenadora de las niñas, mujer de frialdad y rigidez germana- el director intenta incorporar otros elementos históricos con los que traspasar la cotidianidad contemporánea y situarla en un momento de cambios y dificultades como fueron los finales de los 80. Una época de acontecimientos sujetos a las reconversiones industriales o los aires de cambio surgidos con la caída del muro que marcaron a toda una generación.

La dificultad se presenta a la hora de priorizar qué camino tomar, y se queda en eso, en un intento por la falta de una apuesta clara, por una toma de decisiones que no perfila la intención de lo que se tiene delante: si es el reflejo en el espejo de las relaciones paterno filiales en el que se mira una clase media actual, probablemente buscando empatizar y pensando en la taquilla, algo muy lícito por otro lado; o tal vez una comedía de tinte social, casi berlanguiana, en los que los cambios estructurales y geopolíticos de la época, los difíciles años del terrorismo de ETA, o incluso el guiño a la proliferación de los videoclubs, definen una época relativamente reciente de nuestra historia.
Desde esta última perspectiva, se aprecia un empeño en dejar medianamente claro el contexto sociopolítico del Bilbao de la época. Aunque tal vez el uso inicial, aislado, de fotografías de manifestaciones obreras exija al espectador un conocimiento de lo acontecido en aquellos días para poder situarse, la utilización apropiada de las mezclas de los noticiarios de radio, que en ocasiones se perciben como sonido de fondo, le ayuda a entender la realidad del momento. Es decir, se toman decisiones orientadas a colocarnos en el plano de lo social pero que se desvanecen al enfrentarlas a otras que anteponen la componente textual a la visual. Opciones escogidas que denotan la menor atención a este aspecto, quizá minusvalorado por hacer que la película esté más orientada al consumo de un público mayoritario.

Siempre se pueden poner encima de la mesa cuestiones diversas, desde las puramente interpretativas, culturales, sociales o, por qué no, hasta las económicas y de producción, pero si hay algo que caracteriza claramente al hecho cinematográfico, es el de ser un proceso que avanza forzado por una constante toma de decisiones, desde la elaboración del guion hasta la finalización del montaje. Es probable que, si las definitivamente tomadas no se alinean entre ellas, nos quedemos en tierra de nadie.
Los aitas (España, 2025)
Dirección: Borja Cobeaga / Guion: Borja Cobeaga, Valentina Viso / Producción: Inicia Films, Bteam Prods, Sayaka Producciones / Fotografía: Bet Rourich / Música: Aránzazu Calleja / Reparto: Quim Gutiérrez, Juan Diego Botto, Mikel Losada, Iñaki Ardanaz, Ramón Barea, Laura Weissmahr
