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BLUE SUN PALACE

Felicidad, pérdida y búsqueda

Blue Sun Palace. Revista Mutaciones -1

En un momento del filme, mientras Amy da un masaje en el cuello al personaje que encarna Lee Kang Sheng, la cámara se desplazada de atrás hacia adelante acompañando con su movimiento al de las manos que calman y ayudan a exorcizar los fantasmas del pasado. Así pues, los largos y controlados planos que estiran y extienden el metraje de Blue Sun Palace (Constance Tang, 2024), con su cadencia y sucesión, parecen procurar deshacer los nudos de dolor que se generan en su interior. No es causalidad entonces que sea precisamente después de que acontezca la tragedia cuando irrumpa en la pantalla la cartela del título del filme.

Blue Sun Palace. Revista Mutaciones -2

Hasta ese punto de inflexión, la primera parte presenta un microcosmos fundado en las promesas y sueños de futuro de Didi y su amante, Cheung, así como en la felicidad y la alegría que viven las trabajadoras del local de masajes en el barrio neoyorkino. Se cimienta entonces una comunidad; un humus no solo entre los personajes, sino también de estos con los espacios y con la comida que comparten. De ello nos habla el plano de arranque: Didi y Cheung comen en un restaurante pollo picante mientras son filmados desde cerca por los paneos de una cámara que dialoga con ellos y hace que se unan. Así, los besos con sabor y el contacto de los dedos manchados en salsa, o la emoción que supone la comida por los recuerdos despertados en una celebración sorpresa, se tratan de rituales que nos hablan de la felicidad y el afecto que se vive en colectivo. Cuando Didi (el pilar que sustenta todo ese mundo) “desaparece”, entonces la cámara se ve obligada a moverse hacia el personaje de Amy, quién recogerá en gran medida el peso de la ficción y llenará el hueco que deja su amiga —representado en ese pasillo vacío que la cámara señala en el mismo plano—. En ese preciso instante se nos desvela la operación de la ficción: Amy ocupará el lugar de Didi a través de la repetición de los mismos espacios, para acometer una búsqueda que tiene que ver con la identidad y el duelo por la pérdida.

Blue Sun Palace. Revista Mutaciones - 3

A pesar del aparente naturalismo mencionado, la ópera prima de Constance Tang esconde un ejercicio formal muy premeditado y cartesiano que se extiende en su segunda parte. En esta, las goteras simbolizan la enfermedad causada por el trauma, que comienza a sanarse cuando Amy y el amante de su amiga reparan el techo y entablan una relación. Ambos personajes retomarán el compartir la comida como un gesto de aprecio, o pasarán por la misma discoteca en la que antes habían cantado Didi y Cheung. Todo ello acaba generando una sensación fantasmal, pues Amy empieza a adoptar el rol de aquel espíritu que ahora se reza. Será con la repetición del restaurante y el pollo picante cuando esta suplantación de la identidad llegue a su apogeo. Y es que esta escena —que se filma con los mismos movimientos de cámara con los que se daba forma a aquella que iniciaba la ficción— es un intento por querer revivir un tiempo que ahora se ensaya en vano, y del cual sus personajes solo pueden liberarse de él desengañándose de sus receptivos roles. Cuando después Amy regresa al local, este ya no está bañado por ese azul (color que da sentido al título de la obra) y, en su lugar, ahora la luz tiñe de un amarillo amanecer aquel significativo pasillo vacío. Así pues, con este gesto cromático se termina de cerrar el círculo y se abre un pausado epílogo en el que el personaje de Amy ha proseguido su propia vida y trabaja en un restaurante donde da de comer. Por su parte, el personaje de Lee Kang Sheng, que no ha conseguido desligarse del pasado que le ata, recibe un tratamiento más expresivo y militante: después de salir abatido de un hogar que no le corresponde, mientras los coches que atraviesan el encuadre se mueven velozmente, la cámara respeta el lento andar del personaje que avanza impasible hasta quedar contemplando el mar. La postura es clara, sea cual sea su lugar, el camino ha de recorrerse con la gravedad y tiempo con el que visten sus formas.


Blue Sun Palace (E.E.U.U., 2024)

Director: Constance Tsang / Guion: Constance Tsang / Productoras: Field Trip Productions, Big Buddha Productions / Director de fotografía: Norm Li / Montaje: Caitlin Carr / Música: Sami Jano / Reparto: Lee Kang Sheng, Ke-Xi Wu, Haipeng Xu

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