BALA PERDIDA
Caída, hundimiento, renacer
Los fracasados en el cine de Darren Aronofsky viven obsesionados por un hecho o situación. Son seres heridos por oportunidades perdidas o experiencias traumáticas de las que se sienten culpables y son prisioneros. Individuos al margen de la sociedad, ratas rodeadas de basura -literal y metafóricamente-, decrépitas, que se apoyan en las adicciones para soportar su calvario existencial, sumiéndose en una espiral autodestructiva que, sin embargo, conduce hacia la catarsis y la redención. Si en La ballena (The Whale) (2022) Charlie (Brendan Fraser) estaba atrapado en su paternidad ausente y había hecho de la comida rápida su refugio, el Hank (Austin Butler) de Bala perdida (2025) lo está en el accidente de tráfico que acabó con su prometedora carrera como jugador de béisbol y con la muerte de su pareja. Una herida emocional que Aronofsky muestra a través del cuerpo magullado del protagonista -la cicatriz de la rodilla- y que el personaje pretende olvidar a través del alcohol. Un recuerdo que pretende cerrarse y que, sin embargo, como ese rasguño que Hank tiene en el costado, no hace más que reabrirse hasta quedar suturado por completo -el filme incide repetidas veces en dicho suceso mediante flashbacks que lo reproducen-.

En Bala perdida, el medio para alcanzar la paz interior viene dado por una trama criminal en la que el guion de Charlie Huston hunde aún más a Hank -le apalean, asesinan a su novia, Yvonne (Zoë Kravitz) o amenazan a su madre (Laura Dern)-. Mientras, desde la puesta en escena, aunque de manera mucho más contenida que en títulos previos como Réquiem por un sueño (2000) y Madre! (2017), Aronofsky se preocupa por plasmar la angustia progresiva a través de cerrados primeros planos del rostro de Butler y paneos subjetivos -véase cuando testifica ante la detective Roman (Regina King) o, posteriormente, una de las veces que regresa a su piso-. Con la imagen cinematográfica permanentemente al servicio de representar el estado anímico del protagonista, la ciudad de Nueva York se refleja en plena decadencia -calles sucias y mugrientas, llenas de basura y personas sin hogar-, dominada por una gama cromática de tonos apagados. Gran parte de los lugares de la urbe transitados por Hank desprenden putrefacción -los teléfonos urbanos, la trastienda del supermercado, el almacén cárnico, el transporte público-. También sacude a su entorno doméstico. Así, su apartamento del Lower East Side se presenta como un lugar de aura deprimente, lleno de bebidas alcohólicas y desordenado, que contrasta con la estancia final en Tulum, México. Tan pronto Hank llega al paraíso caribeño, la luminosidad de la fotografía de Matthew Libatique sirve para enfatizar, por el contraste con los fragmentos urbanos, el ajuste de cuentas con su pasado, tras vengar la muerte de Yvonne reproduciendo el accidente que durante tanto tiempo le torturó.

Otros dos gestos lo enfatizan: la petición de una botella de agua mineral y apagar el televisor, olvidándose de la retransmisión del partido de béisbol. Al ser el espectáculo deportivo uno de los lazos que mantenían unido a Hank con su progenitora, esta renuncia supone la desaparición de fijaciones pretéritas y, de alguna manera, el fortalecimiento de su relación -la conversación por teléfono previa en la que se elude el baseball como tema-. En cualquier caso, será con el nuevo Hank sentado en la barra del bar, rechazando sus fantasmas, donde la moralina que puebla parte de la filmografía del autor de La fuente de la vida (2006) hace acto de presencia. Y es que, parece decirnos Aronofsky, los dolores que padecemos terminan volviéndonos más fuertes, nos enseñan y posibilitan alcanzar la paz con uno mismo.
Bala Perdida (Caught Stealing, Darren Aronofosky, Estados Unidos, 2025)
Director: Darren Aronofsky / Guion: Charlie Huston a partir de su novela homónima / Reparto: Austin Butler, Zoë Kravitz, Matt Smith, Regina King, Liev Schreiber, Vincent D’Onofrio, Griffin Dunne, Bad Bunny / Música: Rob Simonsen / Director de fotografía: Matthew Libatique / Montaje: Andrew Weisblum / Producción: Darren Aronofsky, Tarak Ben Ammar, Jeremy Dawson, Dylan Golden, Ari Handel, Charlie Huston, Mohannad Malas, Ann Ruark / Distribuidora en España: Sony Pictures
