YO NIÑA

Vivir al margen

Yo niña, de Natural Arpajou

La primera escena de Yo niña, que se repetirá más adelante, es representativa del sentimiento de desconexión y aislamiento que sufre la protagonista de la cinta, Armonía, tumbada boca arriba  mirando los árboles, mientras habla por un walkie-talkie que no encuentra respuesta.

Los protagonistas de la nueva película de Natural Arpajou son una familia que se muda al sur del país para escapar de las obligaciones de la ciudad y vivir alejados de la sociedad, encontrando su eco en películas como Hacia rutas salvajes (Sean Penn, 2008) y Captain Fantastic (Matt Ross, 2016). También encuentra su contrapartida en la reciente (y todavía no estrenada en España) Nomadland (Chloé Zhao, 2020), si bien en esta la vida nómada es una consecuencia del capitalismo y en Yo niña una forma de escapar de él.

La directora de Yo niña aprovecha esta primera parte del filme para representar de manera idealizada la naturaleza de la Patagonia, con una paleta cromática de tonalidades cálidas que tiende hacia el color miel y el naranja, donde se cuelan los flares para transmitir esa sensación de libertad y unión con la naturaleza en el que es uno de los pocos momentos en los que la familia es realmente feliz. Dentro de esta burbuja que han creado, y por el rechazo a las leyes y el trabajo asalariado, la familia vive en una cabaña de madera y se autoabastece trabajando la tierra. Armonía, mientras tanto, es educada por unos padres que huyen de los problemas de la sociedad moderna: “voy a tirar los espejos porque alimentan la vanidad”. A pesar de todo, son una muestra más de que no se puede vivir al margen, ya que viven gracias, y en parte, al dinero que les da un familiar, viéndose obligados, en un momento concreto, a acudir al hospital.

Yo niña, de Natural Arpajou

A partir de ahí se trasladan a la ciudad, donde la estética cambia. La atmósfera cálida, de hogar, da paso a una luz más fría, con menos presencia, a la que le cuesta colarse entre los edificios. De esta forma el filme evidencia un contraste que no sólo se puede ver y oír, sino que también lo va a vivir (y sufrir) Armonía. Viniendo de una realidad en la que no existen nombres ni etiquetas, se encuentra de repente en un mundo en el que todo está categorizado y donde no encaja. Su educación entra en este momento en conflicto con la de los demás niños, que la ven como a la “rara”, y que se expone en un principio como adoctrinamiento, ya que no deja de repetir ideas que ha escuchado en casa (“comer carne es ser un esclavo del sistema”, “mi mamá dice que la religión es el opio de las masas”), para terminar mostrando que ha sido tan adoctrinada como el niño de su clase que es católico y cree en la salvación eterna y el mas allá.

Con Yo niña Natural Arpajou no presenta un panfleto anticapitalista como podría parecer en un principio, sino una reflexión sobre la educación y sobre cómo ésta nos define y determina. Muestra, a su vez, la falta de relación con la naturaleza, la instauración de un molde y una normatividad sociales y, sobre todo, el rechazo a todo el que se salga de ella. El relato termina virando hacia un drama familiar que observamos con los ojos de una niña que pocas veces sabe qué pasa ni por qué discuten sus padres y para la que el mundo es un patio de juegos.


Yo niña (Argentina, 2017)

Dirección: Natural Arpajou / Producción: Ajimolido Films / Productor: Alejandro Israel  / Guion: Natural Arpajou / Fotografía: Pablo Parra / Montaje: Juan Pablo Docampo / Diseño de producción: Marina Raggio / Reparto: Esteban Lamothe, Andrea Carballo, Huenu Paz Paredes, Emiliano Carrazzone, Bimbo Godoy, Mariano González, Marina Glezer

Un comentario en «YO NIÑA»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.