URSULA MEIER: DE ‘DIARIO DE MI MENTE’ A ‘HOME’

Ursula Meier: El carácter de lo humano

Ya no me fio de la literatura, tengo la impresión de que me ha traicionado”, comenta en una de sus visitas al psicólogo la profesora de francés Esther Fontanel (Fanny Ardant), la protagonista de la última película de Ursula Meier, Diario de mi mente. Sin embargo, no es de la literatura de lo que no se fía Esther, sino de su fuerza, de su capacidad de revolucionar, incluso hasta alcanzar la sublevación.

En su última película, Meier discurre por líneas similares a las que había trazado en Sister (2012): personajes obligados, circunstancialmente, a responsabilizarse de otros, en los que la piedad y la compasión (también la rabia) afloran como sentimientos ineludibles a la esencia humana. “El sufrimiento ajeno me interesa más que el mío propio”, comenta en otra ocasión Esther. Es el sufrimiento de uno de sus alumnos el que angustia y lanza a la protagonista hacia un mar de dudas cuando le informan de que Benjamin (Kacey Mottet Klein), después de ejecutar a sus padres, le ha enviado su diario. Un diario que ella misma había pedido escribir a sus alumnos. “Usted es la única persona capaz de comprender mi acto. También es la única que me sigue uniendo al mundo y a la humanidad. Le ruego que tome mi testimonio como un voto de confianza y de gratitud”, le escribe Benjamin. La culpa envuelve a la profesora que, de ahora en más, dudará de sus técnicas didácticas, de la literatura y de cómo esta actúa en las relaciones humanas. ¿Ha sido la búsqueda de Esther en la expresión narrativa de sus alumnos lo que ha llevado a Benjamin a cometer el parricidio? ¿Pudiera ella haberse percatado con anterioridad en otros textos de Benjamin?

Diario de mi mente (2017)
Diario de mi mente (2017)

El cine de Ursula Meier ha delineado personalidades complejas, individuos que se aferran por sobrevivir, que luchan contra la soledad (la suya y la de los demás), que resisten la desazón que les provoca el devenir de su vida y el de sus allegados. No es solo el personaje de Esther el que intenta comprender y ayudar a otro. En Sister, era Simon (también interpretado por Kacey Mottet Klein), un niño de doce años, el que se encargaba de Louis (Léa Seydoux), su hermana mayor, el único familiar con el que mantenía contacto. Aunque Louis trabajaba en empleos precarios y estacionales que solía perder o abandonar, ambos, al borde de la exclusión social, sobrevivían mediante los hurtos realizados por Simon. Era el niño el que sustentaba económicamente una relación traspasada por la ausencia de cariño: el que, aparentemente, no podía entregarle Louis a Simon, más preocupada por encontrarlo en una pareja; y por el que anhelaba Simon que le entregase Louis. En Home, ¿dulce hogar? (2008), toda una familia encabezada por Marthe (Isabelle Huppert) y Michel (Olivier Gourmet), con sus tres hijos, vivían en una casa de campo, junto a una carretera clausurada. En el entorno campestre, aunque dividido por el asfalto, conservaban las dinámicas de la vida rural. No obstante, todas las convicciones familiares entraban en conflicto en el momento en que la carretera era rehabilitada. Los cinco vivían el anunciado reestreno con la expectación por la novedad, pero a la vez con la incertidumbre de desconocer si podrían continuar viviendo en su casa de campo, si sus principios podrían ser más fuertes que las máquinas que vierten el nuevo asfalto.

En las tres películas, Meier elige a actrices reconocidas como acompañantes de Kacey Mottet Klein, cuyo crecimiento físico y actoral, tal y como ocurría con Ellar Coltrane en Boyhood (Richard Linklater, 2014), fue plasmado en el corto documental del año 2015 de Meier: Kacey Mottet Klein, nacimiento de un actor.

Sister (2012)
Sister (2012)

Por otro lado, las ubicaciones de las tres películas confieren dicotomías espaciales que Meier conjuga con los temas que atraviesan a sus personajes. Así en Diario de mi mente, la dualidad entre la prisión y el exterior se traslada al estado anímico de Esther, ¿es la profesora de francés más libre cuando su libertad está sesgada por la aflicción del parricidio? Otra comparación puede aplicarse entre la lujosa pista de esquí donde roba Simon y el pobre edificio donde vive junto a su hermana Louis en Sister, proyección de dos mundos paralelos que recelan el uno del otro, pero que a la vez se necesitan. En  Home, ¿dulce hogar?, la confrontación entre lo natural y lo industrial, lo campestre y lo urbano coloca a la familia de Marthe y Michel en un enfrentamiento constante entre sus ideales y la realidad que les persigue.

Desde la alegoría de su primera película, pasando por el drama social, hasta alcanzar el drama psicológico de Diario de mi mente, la cinematografía de Meier no se rinde por abarcar diferentes horizontes, mutando los géneros narrativos, reflexionando sobre los paradigmas de las relaciones contemporáneas, aunque manteniendo la distancia correcta entre la cámara y los personajes para que su mirada no determine el juicio del espectador.

Home ¿Dulce hogar? (2008)
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