THE SPARKS BROTHERS

LOS FAMOSOS DESCONOCIDOS

Si alguien oye los nombres de Ron y Russell Mael lo más probable es que no tenga ni idea de quien estamos hablando. A pesar de haber estado en activo durante más de 50 años, llevar a sus espaldas 25 álbumes de estudio y haber compuesto más de 300 canciones, los Mael, o mejor dicho los Sparks, su nombre artístico, no habían conseguido tanta fama mundial hasta ahora. Este año el Festival de Cannes comenzó sus proyecciones al ritmo de la ya icónica: So may we start?, canción de apertura de la extraña Annette (Leos Carax, 2021) cuyo guion y libreto es obra de estos dos hermanos. Ahora, de la mano del que podemos considerar su fan número uno, Edgar Wright, les llega una película dedicada a ellos mismos. El director inglés, quien estrena este mismo mes Last Night in Soho (2021), crea en The Sparks Brothers (2021) no un documental, sino toda una oda a estas dos personalidades tan extravagantes.

Si bien este parece “el año Sparks” al haber coincidido dos trabajos suyos en el cine, lo cierto es que el dúo llevaba años intentando llevar ideas a flote en el séptimo arte. Entre los proyectos frustrados que se conocen están las películas que nunca pudieron ser de Jaques Tati o Tim Burton. Trabajos condenados al olvido pero que no evitaron de manera alguna que se rindieran, pues si algo caracteriza a los Sparks es que no se tuercen ante nada.

Ambos encarnan una personalidad única y fuerte. A pesar de contar con algún que otro éxito, los Sparks nunca han estado en los grandes top de la música ni han encabezado las listas de canciones más escuchadas. Siempre fieles a sí mismos y alejados de los focos, estos dos hermanos son una suerte de combinación entre lo escurridizo y lo provocador. A la pregunta sobre su orientación sexual contestan con total seriedad: “Very horny”. La misma insolencia que los llevó a titular su cuarto álbum Music that you can dance to (1986) cuando una discográfica les encargó que compusieran música con la que se pudiera bailar.

Wright juega con este humor tan personal y único con gran agilidad y soltura. En su documental guía un torrente de imágenes donde confluyen entrevistas a personajes de todo tipo, entre los que se incluye él mismo, y se apoya en documentos de archivo y diferentes animaciones. Todo mezclado con los hitos musicales de los Sparks. La narración recorre la vida y carrera de los dos hermanos de principio a fin, con mil detalles, mil opiniones. Están todos los datos que nadie quisiera tener de los Sparks… y tal vez aquí esté el error. La película comienza con un ritmo desbordante que trata de mantener durante demasiado tiempo para después perderlo por la constante obsesión de introducir toda la información posible. Wright se arriesga hasta casi agotar cada fotograma de la película. Si bien parece que logra recuperar la energía cambiando el tono, la sobresaturación hace que la fuerza de las imágenes se pierda. The Sparks Brothers acaba por ser un templo barroco, hiperbolizado y, en definitiva, excesivo. Pero también es un gran divertimento desvergonzado, el fiel reflejo de los hermanos Mael y su obra musical.

 

 

The Sparks Brothers (Reino Unido, 2021)

Dirección: Edgar Wright / Guion: Steven Knight / Producción:  Complete Fiction, Media Rights Capital (MRC) / Fotografía: Jake Polonsky / Música: The Sparks, Gary Welch / Montaje: Paul Trewartha / Reparto: Documental con intervenciones de: Ron Mael, Russell Mael, Edgar Wright, Beck, Flea, ‘Weird Al’ Yankovic, Steve Jones, Neil Gaiman, Patton Oswalt, Jason Schwartzman, Jonathan Ross, Bernard Butler, Nick Rhodes, John Taylor

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