EL SITIO DE OTTO

Vagabundo

El sitio de Otto. Revista Mutaciones

El sitio de Otto (2019) es el primer proyecto como director de Oriol Puig. Una “ópera prima colectiva” con la que han aunado fuerzas un grupo joven de actores, productores, músicos y técnicos para hacer de esta modesta película indie un relato sobre la pérdida, la juventud y la búsqueda del hogar.

Otto (Iñaki Mur) es un chaval de pueblo normal. Se pasa los días junto a su novia y sus amigos haciendo gamberradas, bebiendo y yendo a la playa. Con la muerte de su padre, Otto empieza a cambiar, deja de mostrar interés en las cosas que antes le movían y se acerca a ciertas personas consideradas marginadas. Personas en una situación similar a la suya: perdidas, solas y, en definitiva, sin un sitio al que llamar hogar. La película de Puig se apoya en los pequeños momentos en los personajes y la poderosa fotografía de Agnès Piqué.  De este modo, crea un escenario de silencios y espacios vacíos que parece remedar el estilo ya muy marcado de las películas de la productora y distribuidora norteamericana A24. Desde las actuaciones de los actores, la mayoría sin fuerza o simplemente sin talento, hasta los propios temas que intenta tratar su director. Esa idea de soledad que acompleja al protagonista puede convencer en lo formal, pero los conflictos que hacen mover la historia se ven impostados. El equipo o colectivo del film persigue desesperadamente una naturalidad que por desgracia no consiguen alcanzar en ningún momento. Las conversaciones con el vagabundo y la chica embarazada son un quiero y no puedo, fáciles de leer en cuanto a intenciones, y fallidas en su intento de conmover o hacer reflexionar al espectador. La problemática principal del film radica en sus diálogos. Choca mucho el hecho de buscar naturalidad cuando ni uno solo de los personajes de Puig habla como una persona real. Esa intentona obvia de imitar cómo actúan y hablan los actores estadounidenses, con frases lapidarias y tics exageradamente peliculeros. Todo esto, claro está, es achacable al envoltorio naïf con el que Oriol Puig y su equipo han manufacturado la película.

Puede que El sitio de Otto se acomode en exceso con ideas ya establecidas en el género del drama adolescente, pero se detecta cierto deseo de crecer en el producto final. Es un film con fallos, algunos graves, pero es compacto, sabe lo que quiere contar –a agradecer ese reducido metraje–, y pese a la juventud e inexperiencia de la mayoría del reparto y equipo, hay elementos rescatables y de los que aprender para futuras y, con suerte, más venturosas obras.


El sitio de Otto (España, 2019)

Dirección: Oriol Puig / Guion: Oriol Puig, Joana Vilapuig, Iñaki Mur yArtur Busquets / Producción: Xavier Toll / Fotografía: Agnès Piqué / Música: Bernat Tortajada / Reparto: Iñaki Mur, Joana Vilapuig, Oriol Vila, Nora Navas, Artur Busquets y Emma Arquillué

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