MOLLY’S GAME

Limitar el azar

Mollys game Aaron Sorkin

¿Por qué una joven deportista de élite decide convertirse en “la reina del póker”? Ésta es una de las preguntas que se plantea Aaron Sorkin –guionista de La red social (David Fincher, 2010) y Steve Jobs (Danny Boyle, 2015)- en Molly’s game, su primer largometraje como director. Molly Bloom (Jessica Chainstain) abandona el esquí profesional debido a una lesión que le hace perderse los Juegos Olímpicos. Decide tomarse un año sabático en Los Ángeles donde por cosas del destino, empieza a organizar timbas de póker con la gente más poderosa de Hollywood. Su abogado, Charlie Jaffey (Idris Elba), tratará de evitar que pise la cárcel tras ser acusada por el FBI de tener conexión con el crimen organizado.

Echando la vista atrás, podría afirmarse la obsesión que Snorkin siente hacia los antihéroes. En La red social construyó un Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) mezquino y déspota a pesar de sus brillantes ideas. Lo mismo ocurrió con Steve Jobs, donde mostró el lado más frío y desconfiado de uno de los empresarios más importantes del siglo XXI, al que encarnó Michael Fassbender. En Molly’s game, Sorkin apuesta por una heroína que, a pesar de tener las mismas ansias de poder que Zuckerberg o Jobs, tiene claros unos límites éticos que no pretende traspasar aun con el FBI pidiendo su cabeza en bandeja. En esta ocasión, la protagonista no tiene intención de revelar los secretos de los poderosos participantes a los que organizaba jugadas de póker clandestino. Aun así, Sorkin no nos presenta a una heroína convencional. Molly tiene un orgullo demoledor al no permitir que su abogado señale que su implicación en las timbas haya sido solo presencial, tachándola de mujer florero. Molly Bloom quería que el público viese que toda su fortuna provenía del póker, un mundo dominado principalmente por hombres.

Las ansias de control de Molly quedan plasmadas en el uso de la voz en off y en los flashbacks. Es la voz de Molly la que nos narra cada escena, guiando al espectador en cada momento de la historia a través de los pensamientos de la protagonista, mostrando exactamente lo que ella quiere enseñar. Los flashbacks tienen la misma función narrativa que en la de La red social donde Bloom y Zuckerberg se ven envueltos en varios procesos penales los juicios se entremezclan con los hechos presuntamente delictivos. En el caso de Molly’s game, los flashbacks nos hacen ver al inicio del film cómo una rama desajustó el esquí de la joven y eso hizo que abandonara la competición, cómo la lesión de Molly fue fruto del azar. En este momento la película nos muestra todo el rato la lucha entre Molly y el azar. Pero también sabe que no puede tener siempre el control de las situaciones, de ahí sus primeros rechazos en amañar las jugadas de cartas. Cuando empieza a perder dinero, la probabilidad con la que se rige el póker le demuestra cómo le repatea no controlar la situación y es cuando decide hacer trampas favoreciendo a la banca. Necesita y hará todo lo posible por mantener el control.

mollys game Aaron Sorkin


Molly’s Game (EEUU, 2017)

Dirección: Aaron Sorkin/ Guion: Aaron Sorkin, basada en la novela Molly’s Game de Molly Bloom / Producción: Oren Aviv, Felice Bee, Stuart M. Besser, Entertainment One, Pascal Pictures,  The Mark Gordon Company / Diseño de producción: David Wasco / Música: Daniel Pemberton/ Montaje: Alan Baumgarten, Elliot Graham / Fotografía: Charlotte Bruus Christensen / Reparto: Jessica Chanstain, Idris Elba, Kevin Costner, Michael Cera, Samantha Isler, Chris O’Dowd, Graham Green, Jeremy Strong, Bill Camp, Claire Rankin, J. C. MacKenzie

2 comentarios en «MOLLY’S GAME»

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