MILLA 22

Frenético cine de espías

Hace unos meses se estrenó El rehén, dirigida por Brad Anderson y escrita por Tony Gilroy. El filme situaba una historia clásica de espías, muy del estilo del novelista británico John Le Carré, en medio del Líbano de los tiempos previos a la invasión israelí, o, lo que es lo mismo, combinaba el relato invernal soviético con el thriller árido de Oriente Medio. Milla 22 juega de igual forma a combinar una historia de espías, también con ecos (mucho más lejanos) de John Le Carré, con el ritmo frenético de las películas de su director, Peter Berg, especialmente El único superviviente (2013) y Día de patriotas (2016). Un tercer elemento se une a tal combinación y es el western. La sencillez de la trama, el traslado del espía extranjero Li Noor desde una base hasta un aeropuerto por calles rodeados de enemigos podría ser el traslado de un grupo de colonos hasta un fuerte o la propia línea argumental de 16 calles (2006), de Richard Donner.

 

Milla 22-Revista Mutaciones

 

El prólogo de la película supone una auténtica carta de presentación del estilo visual que va aplicar el director en todo el film. Un plano secuencia presenta al personaje de James Silva, agente de la CIA especialista en la lucha contra la producción de armas nucleares, y desvela que todo lo visto en el tiempo anterior corresponde a una operación logística. Este plano va a ser el único plano largo que se va a ver en toda la película, pues inmediatamente después todo el montaje va a revolucionarse, con planos cortísimos y cambios a cámaras de ordenador, de seguridad o de helicóptero, cuyo hermetismo funciona de maravilla en la secuencia de acción inicial. El frenetismo también sacude los diálogos, aligerando los detalles de guion de la forma en la que Guy Ritchie aligera la comicidad en sus thrillers, con primerísimos planos en los cara a cara directos y planos detalle de objetos de avanzada tecnología en cada orden militar. Y de tecnología va la guerra actual y así pretende el director reflejarlo. Batallas con dispositivos bajo las que se esconde la tradicional emboscada, como en Espías en el cielo (2015), de Gavin Hood, que ponía la guerra con drones en el orden del día.

Esta dedicación milimétrica a organizar los trocitos que supone una puesta en escena tan fragmentada hace que el director descuide el tratamiento y evolución de sus personajes, lo que resulta especialmente evidente en el retrato de la vida personal de la agente Alice Kerr, situado totalmente fuera del contexto que rodea la simple trama.

Propuesta de acción obre una base de cine de espías tan clásico como el mcguffin que lleva por título, que se aleja de lo habitual y que bien puede dejar su estela.


Milla 22 (Mile 22. Estados Unidos, 2018)

Dirección: Peter Berg / Guion: Graham Roland, Lea Carpenter / Producción: Peter Berg / Música: Jeff Russo / Fotografía: Jacques Jouffret / Montaje: Colby Parker Jr y Melissa Lawson Cheung / Dirección Artística: Alex McCarroll / Reparto: Mark Wahlberg, John Malkovich, Ronda Rousey, Iko Uwais, Lauren Cohan

 

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