LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS

Duelo de realidades

La afamada novela de Torcuato Luca de Tena llega a la gran pantalla a manos del cineasta Oriol Paulo, quien ha asentado su filmografía mediante complejas intrigas que enfrentan la capacidad del espectador para resolver misteriosos crímenes. En esta misma línea, el cineasta catalán ha realizado un efectivo trabajo en Los renglones torcidos de Dios (2022).

Los renglones torcidos de Dios (2022). Revista Mutaciones.

Un reparto actoral de primer nivel apoya la intensidad emocional impresa desde el primer minuto, al igual que ocurría en las anteriores películas del director. Véanse El cuerpo (2012), Contratiempo (2016) y Durante la tormenta (2018), pero también El inocente (2012), un thriller televisivo con resultados notables. Todos estos trabajos se sustentan sobre el conflicto psicológico que rodea un crimen homicida, una premisa que resurge en este último proyecto. En este caso, Bárbara Lennie interpreta a Alice, una investigadora privada que se adentra en un psiquiátrico con el fin de resolver un crimen interno, denotando una sórdida tenacidad por parte de la protagonista. Mientras tanto, trata de sortear la imponente oposición que Eduard Fernández retrata en Samuel, el director del centro. Y es que, gracias a esta clase de reparto, tan solemne, formal y determinante en sus expresiones pasivo-agresivas (acordes a la opresión derivada del conflicto principal), el cineasta transmite las distintas claves cinematográficas por las que siempre ha mostrado predilección: academicismo y efectismo, aunque resuelto en su lenguaje narrativo.

Los renglones torcidos de Dios (2022). Revista Mutaciones.

El entramado detectivesco está diseñado entre dos polos ¿qué es real y qué no? ¿Alice es quien dice ser o tan solo una interna más? De este modo, Oriol Paulo recurre a imponentes giros de guion que desafían, constantemente, las expectativas del espectador (a su vez, basadas en las pistas que la propia película coloca, con aires juguetona, a lo largo de su extenso metraje). Esto se encuentra sabiamente reforzado mediante un inteligente montaje de imagen y sonido que reinterpreta los hechos previamente presentados, pero bajo otro punto de vista. La alternada narración en off, de carácter intradiegética, apoya dicha polarización de la realidad. Cabe mencionar el depurado estilo visual que envuelve la totalidad de la película. Al igual que en su filmografía previa, los personajes se introducen en un profundo enigma criminal, lo cual apela a un enrevesado conflicto psicológico. Fiel a los códigos típicos del thriller, el tratamiento de luz y color construye una sombría paleta de colores en que predominan las tonalidades frías (contrastadas con algún tono cálido que rompe la uniformidad fotográfica, reforzando así el artificio buscado). Y cómo no, todo ello se encuentra enmarcado entre magníficas composiciones que manifiestan el gusto del realizador por el academicismo del lenguaje.

Si la novela de Torcuato de Tena apela al psicologismo y la salud mental, la película de Oriol Paulo busca, principalmente, involucrar al espectador en una historia en clave de thriller. La época de transición Española, incluso la sutil confrontación entre sexos (una protagonista femenina y determinante frente a un antagonista masculino y frívolo) envuelven la narrativa, sugiriendo interesantes capas que elevan la película. No obstante, la principal arista del film es su realización malabarista, la cual enfatiza los golpes de efecto tras una sofisticada dirección. Naturalmente, los elementos psicológicos continúan presentes, definiendo la institución y a los distintos personajes, pero esta adaptación queda centrada en exprimir las claves del thriller que rezuma la obra original. Eso sí, la última película del cineasta catalán alcanza un mayor grado de madurez en su propio estilo, tanto por la complejidad de la adaptación como por la recreación de la locura que esconde el crimen.

Los renglones torcidos de Dios (2022). Revista Mutaciones.

En consecuencia, Oriol Paulo vuelve a demostrar su tendencia por las historias de intriga que confrontan a los personajes principales contra sus propias debilidades. Si bien una de sus mayores virtudes es el efectismo, éste bien podría identificarse con un potencial defecto narrativo. Sin embargo, el cineasta barcelonés demuestra que sabe cómo controlar esta clase de estrategias cinematográficas para sellar su impronta en películas como Los renglones torcidos de Dios.


Los renglones torcidos de Dios (España, 2022)

Dirección: Oriol Paulo / Guion: Oriol Paulo, Guillem Clua, Lara Sendim. Novela: Torcuato Luca de Tena / Producción: Nostromo Pictures, Atresmedia Cine & Filmayer Producción / Fotografía: Bernat Bosch / Música: Fernando Velázquez / Montaje: Jaume Martí / Diseño de producción: Sylvia Steinbrecht / Reparto: Bárbara Lennie, Eduard Fernández, Loreto Mauleón, Pablo Derqui, Javier Beltrán, Samuel Soler, Federico Aguado, Lluís Soler & Adelfa Calvo.

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