LAS PEORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA SEGÚN LA INDUSTRIA

Hemos preguntado a directores/as, actores/actrices, programadores/as y gente del mundillo del cine en general cuál es la peor película que han visto en su vida y por qué. Estas son sus respuestas:


Carolina Astudillo (Cineasta)

Piranha ’95 (Scott P. Levy, 1995). Es una de las peores películas que he visto. La vi junto a mis hermanos menores, a finales de los noventa. Recuerdo que nos reímos mucho de las pésimas actuaciones y de las pirañas de goma.


Velasco Broca (Cineasta)

Ten (Abbas Kiarostami, 2002), por ser una película que podría aceptarse como prueba en un juicio. CULPABLE.


Paco Cabezas (Cineasta)

La peor película que he visto es Una noche para descuartizar (1983), de Doris Whitman, un slasher de una directora de cine erótico que se lanzó al terror y consiguió que casi cada plano de la película tenga un fallo. Es la película de la que he aprendido más “lo que no hay que hacer”.


Nuria Cubas (Codirectora de Filmadrid)

La academia de las musas (José Luis Guerín, 2015). Incluso si a nivel formal encuentro que es una buenísima película, la recuerdo como la peor que he visto en los últimos tiempos. Esperar que los privilegios se avalen con la historia de la literatura es justificar los privilegios usando la voz de los privilegiados. Como decir “esto siempre ha sido así”, ergo… ¿qué? Un argumento y unos diálogos que podrían salir de la cabeza de ese maravilloso personaje interpretado por Carlos Areces, “el Bonico del tó”. Por no hablar de la lucha de los personajes femeninos por el reconocimiento y la realización a través del señor profesor. Seguramente no será la peor película que he visto, pero sin duda la que tiene un espíritu más anacrónico. ¡Hasta mi abuelo se habría escandalizado con semejante antigualla ideológica!


Martín Cuesta (Festival de Gijón)

La peor película que he visto es Tren nocturno a Venecia (Carlo U. Quintero, 1996), una especie de reflexión alucinada sobre los totalitarismos que acechaban a Europa en el tránsito al Siglo XXI. Salen nazis, perros asesinos, Malcolm McDowell y Hugh Grant dándose hostias en moto y toda clase de locuras. Y nada, absolutamente nada de lo que ocurre, deja de vulnerar las normas mínimas de la narración o el buen gusto.


Paco Fox (Cineasta, actor, presentador, programador Canal+ Xtra)

La peor película que he visto en mi vida podría ser Una familia con mucha marcha. Sin embargo, sólo cuenta como película porque así fue presentada. En algún momento de principios del milenio, un señor gitano se presentó en una distribuidora y vino a decir a la de recepción algo así como “Os dejo mi película, que he hecho yo y es muy buena, y dentro de una semana vengo a ver si os gusta”. A continuación, soltó una amenaza colorida. El tipo no volvió, pero el VHS acabó llegando a mis manos. Es básicamente un vídeo amateur de la familia de ese señor sin más trama que los comentarios de la abuela, los perturbadoramente rodados bailes de su hermana menor de edad y el buen señor de camino al puticlub con los amigos. Pero eso no cuenta como ‘película’. Así que me tengo que ir a otros lugares. Tampoco voy a pensar en cosas subidas a YouTube (el cine evangélico o el andino tiene putrículas para frotarse los ojos con Pato WC), así que me iré a algo que se haya editado en DVD legal. Y de eso hay muchísimo. Hace unos días habría puesto The Amazing Bulk, una copia de El Increíble Hulk que es inenarrable. Pero voy a escoger Suburban Sasquatch (2004), de Dave Wascavage, por un único motivo: que la CutreCon, el Festival Internacional de Cine Malo de Madrid, este año va de monos. Se trata de una película rodada en Pennsylvania con un señor con un traje de gorila con extraños y gigantescos pezones arrancando brazos a la gente con un rugido muy desinteresado. Puede que haya películas malas peor realizadas (aunque no mucho), pero con pocas te ríes tanto de la estupefacción.


Javier García (Director del Festival C-FEM)

La peor película que he visto en mi vida es Devil Dead (2007), dirigida(?) por Ranga Rao. Devil dead es un remake indio de Evil Dead al que no se puede calificar de Serie Z, sino directamente de desecho y basura psicotrónica tan extrema que salta de desastre absoluto a genialidad. La vimos un montón de amigotes con birras y casi nos ahogamos de la risa. No es nada fácil de encontrar, pero la recomiendo al 500%.


Chema García Ibarra (Cineasta)

Glitter: Todo lo que brilla (Vondie Curtis-Hall, 2001). Imagino la fabricación del Producto Mainstream (canción, película, best seller) como La Reunión Eterna: todo debe ser consultado, teléfonos siempre conectados, comisiones 24 horas, el segundo ayudante del departamento de vestuario levantándose sudoroso a medianoche para comprobar si hay una arruguita, manos temblorosas, terror al despido. Qué milagro es, entonces, que exista Glitter, el biopic de Mariah Carey, una película en la que el 100% DE LAS DECISIONES ESTÁN EQUIVOCADAS. Un disfrute para los sentidos: el espectáculo del Mainstream fracasando.


Gabe Klinger (Cineasta)

Cincuenta sombras más oscuras (James Foley, 2017). No es una elección terriblemente interesante pero cumple con la categoría de terrible. Quizás no sea tan terriblemente terrible para todo el mundo pero lo fue para mí que, normalmente, me doy el lujo de evitar este tipo de cosas. En este caso, fui llevado allí por alguien con una morbosa curiosidad por las cosas terribles y la experiencia fue tan venenosa que inmediatamente después corrí hasta un cine de mi barrio en donde ponían I Am Not Your Negro (Raoul Peck, 2016) para tratar de salvarme con un antídoto. Por supuesto, la mala experiencia hizo que la siguiente fuera arrebatadoramente maravillosa y catártica. Las malas películas sirven para algo también. Cheers!


Alain Lefebvre (ECAM y creador audiovisual)

Tú eliges (2009), de Antonia San Juan. Que yo recuerde, las secuencias no tenían ningún ritmo. La puesta en escena era muy ortopédica (La secuencia de los personajes sentados en una mesa comiendo o cenando es para llevarse las manos a la cabeza de lo mal que está). Parecía más una práctica de escuela que una película de verdad. El guion quedaba sepultado bajo tantos defectos que no creo que se pudiese rescatar algo. Los actores hacían lo que podían. Quizás exagere pero realmente es lo que recuerdo. Y no, no quiero volver a verla para comprobarlo. Prefiero mil veces la Antonia San Juan actriz.


Miguel Llansó (Cineasta)

Mil y una noches, Volumen 1 (Miguel Gomes, 2015). Entré a ver esa peli, Arabian Nights. Por suerte, sólo el volumen 1. Bueno, en realidad, un tercio del volumen 1 hasta que caí en un profundo sueño golpeado por el ladrillo de película. Joder, tí@s, vaya purazo. Turrón de Suchard del bueno. Menos mal que comencé a soñar con “Banana Joe” y mi nivel de felicidad aumentó increíblemente. Por favor, no rodéis puros. La vida es demasiado corta y queremos reírnos, por el amor de dios. Dejad los puros en casa, tirad de la cadena. Enviadlos en paquetitos por DHL. Pero venid ligeritos, saltimbanquis, como abejitas al sol. No os vayáis a poner pelmazos. Ver la puta yerba crecer a tiempo real no es cultura. Un día me voy a vengar del Miguel Gomes. Joder, le voy a ralentizar.


Alberto Lobelle (Cineasta)

Bailar en la oscuridad (Lars Von Trier, 2000), por haberme hecho apoyar la pena de muerte.


Luis López Carrasco (Cineasta)

No sabría decir cuál es la peor película que he visto, pero sí puedo recordar cuál me ha molestado más de las que he visto recientemente. Sería El caballo de Turín (2011), de Béla Tarr y Ágnes Hranitzky. Película presuntuosa que trata con condescendencia a sus personajes (y probablemente también a buena parte de su público). Estetización de la miseria y referencias a la alta cultura europea. Lo denomino “nihilismo afectado” y me parece muy conservador y perjudicial en términos generales.


Amarna Miller (Actriz y creadora audiovisual)

RoboGeisha (2009), de Noboru Iguchi. Esta película es lo mejor de lo peor. Efectos especiales terribles, litros de sangre falsa cayendo por doquier, y un argumento sin pies ni cabeza que incluye a una geisha que se convierte en tanque.


Antonio Morales (Cineasta)

Solo el fin del mundo (Xavier Dolan, 2016). Un texto de Lagarce es la excusa para poner histéricos a un brillante plantel de actores que podrían estar aquí perfectamente croando o mugiendo, perdidos en una película hecha con desidia y postureo. Un circo.


Valentina Nappi (Actriz)

Valentina no nos ha dado explicaciones, pero sí 3 títulos: Avatar (James Cameron, 2009), Gravity (Alfonso Cuarón, 2013) y Hasta el último hombre (Mel Gibson, 2016).


Adrián Orr (Cineasta)

Podría hablar de películas más o menos recientes que me irritaron mucho al verlas como madre! o El sacrificio de un ciervo sagrado, pero finalmente he elegido la multipremiada La forma del agua (Guillermo del Toro, 2017) Me sorprendió mucho como un film tipo “Disney” para adultos, que trata al espectador con tanta falta de consideración, ganó en Venecia. Creo que salvo que te autoengañes todo el metraje y la mires con ojos de niño de 6 años, es muy difícil disfrutarla. Yo no lo conseguí.


Carlo Padial (Cineasta)

No sabía que decir. La competencia es muy severa. Y no sé si tiene mucho sentido preguntarse por qué es lo peor, cuando vivimos rodeados/asfixiados/ahogados en contenidos, y cada semana vemos cientos de cosas. Casi todo es malo. Sucede como con las personas: El 80% de vídeos/películas/lo que sea/ que veo son espantos@s, hay un 15% correcto/aceptable/tolerable, y un 5% (por decir algo) que se mueve entre lo prodigioso y lo genial, que sirve de inspiración, y lo justifica todo. Intento estar centrado en ese 5%, el resto me da un poco igual. Esa pregunta podía tener sentido hace 20 años. Ahora no importa, la fuga de agua ya es imparable. Ese barco naufragó hace mucho tiempo, los pasajeros ya se ahogaron, no intentéis salvarlos, ahora estamos en otro momento.


Ann Perelló (Actriz)

Hay una película que me dejó loquísima de pequeña: Junior (Ivan Reitman, 1994). ¡Lo único que recuerdo era que de repente Terminator (el protagonista es Arnold Schwarzenegger) estaba embarazado! La vi varias veces (de las cuales no recuerdo ningún detalle) y al final desistí porque mi lógica de niña demasiado niña no podía entender tal petardada.


Guillermo G. Peydró (Cineasta y equipo programador de DocumentaMadrid)

Forja de almas (Eusebio Fernández Ardavín, 1943). Película modelada para el nuevo tiempo franquista, sobre un religioso que recoge niños huérfanos o abandonados y los somete a una intensa disciplina patriótica. Una especie de improbable versión nacional-católica de La ciudad de los niños perdidos.


Norberto Ramos del Val (Cineasta)

Solo Dios perdona (Nicolas Winding Refn, 2013). Como su propio nombre indicaba… Sólo Dios les perdonaría esta peli. Un absurdo y eterno (por lo de largo no por otra cosa) film en el que lo único que vi interesante es la genial y diría que hasta simbiótica relación entre Ryan Gossling y el foquista, para llegar justo a ese milimétrico punto donde estás enfocado en una noche eternamente larga llena de neones que animaban muy poco una fiesta sin putísima gracia.


Silvia Rey (Cineasta)

Elijo Ama-San (2016) de Cláudia Varejão, no por ser la peor película ni mucho menos sino por haber despertado en mí el deseo psicópata de remontar sin piedad tantas películas que tienen momentos increíbles, pero que me parecen que si yo las hubiera montado serían maravillosas.


Carlos R. Rios (Festival D’A)

Xanadu (Robert Greenwald, 1980). A priori es un film que me fascina desde su título, que en un principio es un delirio, es un musical, es retro, es pop, pero al final cada vez que la ves te das cuenta de que es un desastre de peli.


Carlos Rivero (Cineasta)

Lo imposible (2012), de J.A Bayona = El último objetivo de una película tiene que ser hacer del mundo un lugar peor, más miserable, menos habitable.


Diego Rodríguez Blázquez (Festival Márgenes y Márgenes distribución)

Podría decir Normandie Nue (2018), de Philippe Le Guay, que vi el otro día y me dormí. Pero en realidad podría ser cualquiera francesa de los últimos años, reemplazable a gusto del lector, que pretenden vendernos que es independiente y de autor y nos son ni una cosa ni la otra. Así copan las pantallas españolas con el beneplácito de que son europeas, sin dejar espacio para otras propuestas de autores de aquí.


Jorge Suarez-Quiñones Rivas (Cineasta)

Las peores películas que he visto las he visto en festivales. Y muchas de ellas en la Sección Oficial de San Sebastián. The Oath (2016), de Baltasar Kormákur, me desagradó especialmente.


Paul Vecchiali (Cineasta)

2001, una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968). Pretenciosa, con filosofía de bar y ostentosa (a menudo presentada en otros lados como una obra maestra). Sin embargo, podría elegir también cualquier otra película de este cineasta “depredador” del cine.

2001, una odisea del espacio - Revista Mutaciones

3 comentarios en «LAS PEORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA SEGÚN LA INDUSTRIA»

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