JACK TAYLOR, TESTIGO DEL FANTÁSTICO

El rostro americano del cine de terror español

Jack Taylor, testigo del fantástico (Diego López, 2018) se abre con una escena del film El buque maldito de Amando de Ossorio, donde la pareja protagonista comienza a ser rodeada por los siniestros esqueletos de unos monjes en una desértica playa. Taylor recuerda como Ossorio gustaba de crear sus propios monstruos, insuflándoles vida y movimiento, manejándolos a su personal antojo, algo que, en cambio, le disgustaba no poder hacer con los actores de carne y hueso de sus películas. No es el único realizador del que el actor estadounidense guarda un amargo recuerdo: “A Juan (refiriéndose a Piquer Simón, con quien rodó la cinta de culto Mil gritos tiene la noche) también le molestaban los actores”.

Desde las góticas arquerías que sostienen el Salón del Tinell (el mismo donde Taylor rodó El conde Drácula (Jesús Franco, 1970), junto a Christopher lee y Klaus Kinski), y con un español algo macarrónico, el actor realiza un ameno repaso a toda su carrera en este documental a modo de entrevista, donde las preguntas han sido sustituidas por las imágenes granulosas y los carteles de lisérgicos colores de los films en los que participó, en una suerte de preámbulo gráfico.

Así, relata desde cuando coincidió con Marilyn Monroe en un sketch en la televisión en EEUU (ella acababa de rodar Río sin retorno), pasando por su estancia en México (donde rodó Nostradamus a las órdenes de Federico Curiel) hasta desembarcar en 1961 en Madrid de manera accidental, convirtiéndose desde entonces España en su país de residencia: “Era un 29 de agosto”, recuerda, “eran las tres de la tarde, bajé la Gran Vía y no había nadie, todos los locales estaban cerrados, hacía un calor insoportable, y pensé: ¿Dónde me he metido?”. De su amistad con Jesús Franco a raíz de un encuentro en una cena en el restaurante Botín surgieron varias colaboraciones, hasta un total de ocho películas, entre ellas Necronomicón y la citada El conde Drácula. Después llegaron Conan el Bárbaro (donde interpretaba un breve rol como sacerdote homosexual) y las más recientes La novena puerta, a las órdenes de Polanski, su intervención “virtual” en Grand piano de Eugenio Mira (no había un papel para el actor en el film y el director le incluyó a través de fotografías en algunos planos) y en Wax (Víctor Matellano, 2014), donde interpretaba al terrorífico Dr. Knox, “uno de mis papeles favoritos”, en palabras del actor. López lleva a cabo con su pequeña pieza documental, a la postre, un interesante y sucinto recorrido histórico del género de terror en nuestro país a través de las anécdotas de uno de sus más importantes testigos directos.

Rodaje


Jack Taylor, testigo del fantástico (España, 2018)

Dirección: Diego López Guion: Diego López Producción: La Charito Films y Areavisual / Música: Buio Mondo / Fotografía: Albert Calveres / Montaje: Albert Calveres / Reparto: Jack Taylor.

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