HEIMAT IS A SPACE IN TIME

Palabra e imagen: hacer memoria en cinco movimientos

Heimat is a Space in Time (Thomas Heise, 2019)

Thomas Heise ha explorado la memoria histórica alemana desde Eisenzeit (1991) hasta su última película: Heimat is a Space in Time (Heimat iste in Traum aus Zeit, 2019) pasando por doce títulos que varían progresivamente buscando una forma adecuada a los nuevos tiempos a la vez que retoman elementos esenciales del pasado de su país. Heimat is a Space in Time es una monumental obra cinematográfica que abarca cien años de Historia alemana —desde 1914 hasta 2014— mediante la filmación pausada y reflexiva de fotografías, cartas, archivos oficiales, algún dibujo infantil y varios films de película expuestos físicamente ante la cámara amén de multitud de planos del paisaje urbano y natural de la Alemania de hoy. Objetos que forman parte tanto de la memoria colectiva de la que habla el film como de la memoria personal del director quien pone el foco en tres generaciones de su familia para escudriñar y re-pensar la Historia de Alemania en el siglo XX. Objetos del pasado que se hacen patentes y “visibles” en el presente, bajo la atenta mirada de un Heise más preocupado que nunca por el (su) pasado. Y, también, objetos que enlazan con imágenes de la Alemania del presente, la que se contempla en largos planos fijos o travellings concienzudamente estudiados y que surgen como la representación de un tiempo aún por determinar.

Heimat is a Space in Time (Thomas Heise, 2019)

La heimat (patria), ese sentimiento por el que los románticos alemanes tanto se preocuparon y que hoy en día parece resurgir, es el principal término que Heise aborda en su nuevo film, así como lo hacía en Mein Bruder. We’ll Meet Again (2005) y Fatherland (Vaterland, 2002). Pero, dando un giro total a la dinámica de éstas, la entrevista directa con personas que vivieron sucesos de gran importancia nacional se sustituye por un monólogo perpetuo que trae al presente, de nuevo, la voz de los que ya no están. Heise lee una enorme cantidad de cartas que sus abuelos, sus padres o los amigos de los mismos, se enviaron durante varios años del siglo pasado; haciendo de la palabra el acompañante esencial de una imagen que por sí sola no tendría sentido y llevando la correspondencia que, a priori, es totalmente personal, hacia un ámbito global apabullante. El estatismo de la imagen frente a dinamismo de la palabra crea un choque armónico indispensable para generar un ritmo más allá del meramente narrativo acorde con la Historia o el paralelo entre las imágenes del presente y la filmación de los objetos antiguos.

Así como la imagen y la palabra se necesitan para comunicar, en Heimat is a Space in Time, el tiempo y el espacio —o el espacio dentro del tiempo, como alude el título— se palpan de forma liviana y austera debido a la manera en que Heise aborda su propia puesta en escena. Las fotografías se filman desnudas, sin herramientas de montaje que las sucedan una tras otra en una vista completa, sino que se ven “expuestas” sobre mesas blancas y se estudian a conciencia desde los zooms o los barridos paulatinos. Lo mismo sucede con los documentos oficiales de la Segunda Guerra Mundial, de los cuales destacan las listas de prisioneros de un campo de concentración que se muestran en un ininterrumpido plano secuencia que se orienta de manera vertical y rectilínea durante unos veinticuatro minutos. Plano que recuerda de forma inevitable al demoledor travelling de Solar System (Sonnesystem, 2011) en el que la imagen del paisaje (político) nos descubre la cara oculta de todo lo que acaece en el film, rodado de forma observacional y contemplativa en un poblado de Argentina, y supone una brutal ruptura conceptual sin necesidad de cambiar su forma.

Heimat is a Space in Time (Thomas Heise, 2019)

Heimat is a Space in Time (Thomas Heise, 2019)

El paisaje se filma también con la calma prusiana de un contemplativo romántico y las imágenes se presentan como la consecución del viaje de Heise a través de su país y de la memoria de este. El presente se divide entre los planos secuencia horizontales y los verticales mientras que los fijos surgen como escenas de total contemplación. En cinco movimientos, observamos paisajes de la Alemania presente mientras escuchamos la voz de la Alemania pasada. Heise, partiendo la correspondencia entre sus abuelos, consigue llegar desde la Primera Guerra Mundial hasta su propia casa en 2014 mediante la descripción de la primera escena de su película STAU – Jetzt geht’s los (1992). Su viaje se traduce como la metáfora audiovisual que es la totalidad del film, un repaso extensamente necesario al devenir de un siglo, cuyo lenguaje funciona como eje histórico-político y poético-reflexivo. Donde la decisión estética de filmar en color los materiales del tiempo pasado y en blanco y negro las imágenes en movimiento del presente, responde a la búsqueda de una imagen verdaderamente actual que se retrotraiga en su propia forma al ayer. Poesía y realismo en esos trenes que van y vienen desde la enorme estación, en esa carretera quebrada y destrozada, en esos bosques llenos de árboles quietos cuyas ramas penetran el cielo… Visiones de un tiempo incierto que toman significado mediante la voz del narrador que asume su viaje (histórico, político y genealógico) como una obra de arte elíptica a la vez que progresiva.

Heimat is a Space in Time (Thomas Heise, 2019)


Heimat is a Space in Time (Heimat ist ein Raum aus Zeit, Alemania-Austria, 2019)

Dirección: Thomas Heise / Guion: Thomas Heise / Producción: Heino Deckert (para  Ma.Ja.De Filmproduktion y Navigator Film /  Fotografía: Stefan Neuberger

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