EL REHÉN

Tienes limones, haz limonada

El rehén - Revista Mutaciones

En un determinado momento de El rehén, dos personajes conversan acerca de los acontecimientos (la recuperación y entrega de dos rehenes, cada uno en el bando opuesto) que están por suceder durante los años previos a la invasión del Líbano por parte de Israel. “Tienes limones, por lo tanto haz limonada”, sugerente metáfora que le escupe el uno al otro acerca de la situación en que se hayan, ya que, al parecer, parten con ventaja hacia la consecución de su objetivo y del “bien” colectivo. Para ello, deben aferrarse a lo que tienen y utilizarlo, sea por el medio que sea. Esta empresa puede subvertirse hacia las líneas generales a las que está enfocada la película, ya que las intenciones son unas y la consecución final de su director, Brad Anderson, son otras.

El realizador de El maquinista (2004), con una importante carrera en televisión, se adentra aquí en un territorio tenso, difícil de traducir en imágenes, o, en otro enfoque, con la solvencia que otros cineastas sí mostraron con anterioridad. Su puesta en escena parece alejar su ritmo en contadas ocasiones de su guion, es decir, las imágenes no logran crear el discurso que sí parecen narrar las líneas del libreto. Cuando el oficio de Tony Gilroy está en alza durante la primera mitad de la película la dirección es comprometida, mide cada plano, cada corte de montaje para que libreto y realización estén en sintonía. Pero cuando la confusión arraiga en los trazos de Gilroy (coyuntura que ocurre en varias ocasiones), Brad Anderson se toma la libertad inconsciente de aumentar esa tensión narrativa mediante planos que por momentos, (cámara en mano, cierre de plano o temblor en la imagen, por ejemplo) recuerdan al Bourne de Greengrass. Ambos, director y guionista, parecen no esconder en ningún momento que una de las intenciones es recoger en herencia el ritmo frenético de dicha saga. Dicho de otro modo, si no se sabe qué hacer, da la impresión de que se aferran a un estilo que no pertenece a esta historia y que su uso puede resultar muy confuso y arriesgado, porque el resultado final puede salir diferente, más cerca de una mezcla bastarda entre dos títulos de Steven Spielberg, Múnich (2004) y El puente de los espías (2015). Pese a todo, el filme no resulta en absoluto fallido, y permite por momentos y cuando no se enreda, disfrutar más de la influencia inevitable de John Le Carré que de la obtenida por cualquier otra cinta.

El rehén - Revista Mutaciones

El guion de Tony Gilroy supuestamente estaba listo desde hace décadas. Quizás por contexto actual, por la situación bélica en la que está inmiscuido el planeta, el estreno de El rehén resulta idóneo. Solamente hace falta saber su argumento, ser conocedor de la historia que aconteció en el Líbano durante la década de los 70 y 80 para atribuirla al presente y casi con los mismos protagonistas. Los sucesos de El rehén narran la historia de Mason Skiles (Jon Hamm), un diplomático enviado a Beirut al que un terrible suceso le obliga a volver de vuelta a los Estados Unidos. A partir de ahí, juego de espías mediante, se cuenta los sucesos pre-invasión del Líbano por parte de Israel y su guerra contra la OLP, es decir, la Organización para la Liberación de Palestina. Todo muy actual.

El resultado es muy correcto, salva el tipo y, si uno se pierde por los recovecos de la trama, el entretenimiento está servido con un filme de espionaje clásico, con sus antihéroes y sus patriotas al servicio de sus respectivos países. La intención tanto de Anderson como de Gilroy quizás es dar respuesta a una época turbulenta, pero paradójicamente, con la búsqueda de tales soluciones consiguen crear lo opuesto, es decir, más dudas. Se queda el regusto de que se pretende abarcar un todo mediante algo muy concreto. Se intenta rodear un hecho aislado, todas las causas y efectos de una guerra para contarlo todo y puede producir cierta confusión en sus imágenes. Por ello, quizás hubiese sido más plausible despojarse de ese todo y centrarse únicamente en el algo concreto para mostrar así, la situación de un pueblo y de un país, como Ari Foldman hizo con Vals con Bashir (2008).

El rehén - Revista Mutaciones


El rehén (Beirut, Estados Unidos, 2018)

Dirección: Brad Anderson / Guión: Tony Gilroy / Producción: Ted Field, Tony Gilroy, Monica Levinson, Shivani Rawat y Mike Weber para Radar Pictures y ShivHans Pictures / Dirección de fotografía: Björn Charpentier / Montaje: Andrew Hafitz / Diseño de producción: Arad Sawat / Música: John Debney / Reparto: Jon Hamm, Rosamund Pike, Dean Norris, Shea Whigham, Alon Aboutboul, Jonny Coyne, Larry Pine, Jay Potter

Un comentario en «EL REHÉN»

  • el 11/08/2018 a las 19:34
    Enlace permanente

    Me encantan las críticas de Manuel Rodríguez siempre hace que vea la película en toda su extensión

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.