DERSU UZALA (EL CAZADOR)

Colores en el tiempo

Dersu Uzala es la primera y única película de Akira Kurosawa que se produce y filma fuera de Japón (concretamente en la URSS). Un viaje de varios años por la taiga rusa en la que el capitán Vladimir Arseniev y sus hombres se toparán con un cazador de la etnia hezhen de nombre Dersu. En sus exploraciones por los territorios boscosos, espesos y tremendamente estilizados que Kurosawa moldea en su lente, descubrirán lo increíble que Dersu ofrece: la visión del Mundo como un Todo formado por elementos tan imprescindibles como iguales.

Dersu Uzala, de Akira Kurosawa (1975)

Kurosawa, además de un cineasta consolidado en aquellos años setenta, era también pintor y como tal hacía sus propios storyboards además de ilustraciones para determinar la composición de los planos o cómo incidía la luz en determinadas escenas. En Dersu uzala, su segunda película en color tras Dodes ‘Ka-Den (1970), el color cobra una gran importancia pues en su utilización, así como en la planificación formal de las secuencias, está la clave para entender la calidad de su puesta en escena. El viaje del capitán y Dersu se prolonga varios meses y abarca las cuatro estaciones del año, haciendo de ellas la metáfora de un cambio vital para con Dersu a medida que la primavera da paso al verano, éste al otoño y finalmente el invierno, que llega para poner fin al relato y al viaje. Kurosawa trabaja con la belleza de los parajes naturales que ofrece la taiga, pero recurre a su habilidad artística para dotarlos de un aspecto artificial acorde con la dinámica dramática del film. Algunos de sus planos más atrapantes e inquietantemente bellos juegan con la pigmentación extrema y la sobreexposición de la luz, así como con la superposición de varios fotogramas que dotan a la imagen de un carácter onírico y también metafórico.

Concretamente, en la escena en la que Dersu habla sobre el sol y la luna, “personas buenas”, según él, “que si no apareciesen en su ciclo diario propiciarían el Fin”, podemos apreciar cómo la imagen en la que aparecen los astros en posición jerárquica tanto vertical como a cada lado en la pantalla se convierte en una pictórica alusión al equilibrio natural entre la noche y el día, el nacer y el morir y, sobre todo, el viaje interior que hacen tanto el cazador como el capitán, todo tiene su amanecer y su crepúsculo.

Dersu Uzala, de Akira Kurosawa (1975)

Dersu, como el Nanook de Flaherty, pertenece a otro tiempo. Que vive en el bosque en vez de en la ciudad, que caza en vez de comprar comida y que entiende que todo tiene vida y que incluso el fuego posee la capacidad de comprender las palabras que le dice, como si fuese una persona más. En su incursión con los soldados rusos se verá enfrentado, no solo a multitud de dificultades en el salvaje y peligroso bosque, sino al paso del tiempo, a su propia vejez y a su destino final. Durante un recorrido de casi diez años, dos encuentros con su amado amigo, el capitán Arseniev, y una vida dedicada a (sobre)vivir respetando la paz y armonía de un territorio que en ocasiones deviene paraíso y otro infierno, Dersu irá envejeciendo hasta verse obligado a cambiar radicalmente de vida y experimentar algo que le es totalmente ajeno.

Dersu uzala puede leerse como un canto a la unión férrea del hombre con la naturaleza o como un viaje paulatino hacia el abandono de ésta. La aceptación de una comodidad —la que viven los soldados en la ciudad—, se opone por completo al estilo de vida de Dersu, quién no tiene casa porque allá donde va se construye una y que rehúsa de permanecer en un mismo lugar mucho tiempo, como buen nómada. Su amabilidad, simpatía y valores, tan extraños al principio para Arseniev y los suyos, serán los que lo harán amarlo como si fuera miembro de su familia y cantar canciones cuando él los acompaña. Los momentos en que descubren lo asombroso de su humildad y el arrojo que el pequeño cazador muestra en situaciones extremas se traducirá en ese regreso al equilibrio. Equilibrio conceptual y formal, pues Kurosawa aprovecha también al máximo el formato scope cuya “apertura” le permite crear planos que contienen dos y hasta tres escenas conjuntas, que funcionan como cuadros vivientes. Auténticas construcciones visuales que hacen de esta película algo más que simplemente cine de aventuras.


Dersu Uzala (El cazador) (URSS, Japón, 1975)

Dirección: Akira Kurosawa / Guion: Akira Kurosawa, Yuri Nagibin (Libro: Vladimir Arsenev) / Producción: Yoiti Mattsue (para Mosfilm y Atelier 41) / Fotografía: Asakazu Nakai, Youri Gantoman y Fyodor Dobronravov / Música: Isaac SchwartzMontaje: V. Stepanova / Diseño de producción: Yuriy Raksha / Reparto: Maksim Munzuk, Yuriy Solomin, Svetlana Danilchenko, Vladimir Kremena, Dmitriy Korshikov, Suymenkul Chokmorov

 

 

 

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