CURIOSA

Poetas parisinos en pelotas

Curiosa, de Lou Jeunet

Curiosa empieza anunciando que tratará de la vida de Marie de Heredia, una renombrada escritora francesa de inicios del siglo XX. En realidad, la directora, Lou Jeunet, de lo que nos habla en su primer largometraje  es de los primeros años del matrimonio tormentoso de  Marie con el reputado poeta simbolista Henri de Réginer. La boda es una farsa, un arreglo por conveniencia de los padres de Marie que ven en Henri el yerno más apropiado, pues además de ser un escritor reconocido es un tipo influyente y acaudalado. Pero Marie ama a Pierre Louÿs, amigo de Henri, poeta también y fotógrafo, dos disciplinas que Pierre cultivó alrededor del erotismo.

Pierre es guapetón, divertido y descarado, se dedica a viajar, a fotografiar mujeres desnudas (y a coleccionarlas en un catálogo), a mostrar sus amantes a modo de trofeos a sus colegas en su piso en París. Henri es un caracartón tedioso y recatado; con una educación burguesa patética pide moderación a su mujer, que no hace ni caso. A partir de aquí la película va dando vueltas por un sinfín de apasionadas situaciones entre el triángulo amoroso protagonista. Aunque los personajes sean todos escritores la literatura solamente se deja ver en algún comentario y en las cartas de amor, en voz en off, que se escribían Pierre y Marie. Unas cartas bastante recargadas y empalagosas, alegremente ridículas. ¿Acaso se puede escribir o, incluso, tiene sentido escribir, una carta de amor que no sea algo ridícula?

Curiosa, de Lou Jeunet

Más que la literatura, en Curiosa la protagonista es la piel. El cuerpo desnudo de Marie posando para Pierre de mil maneras distintas; ahora un plano detalle de una nalga o un tobillo, ahora un plano general de Marie reclinada en una mecedora o tendida en un diván. Las composiciones de cuerpos van sucediéndose entre los supuestos retratos y las secuencias del filme. Aunque nada más empezar la película hay una escena de una mamada, no aparece demasiado sexo, lo que se ven son los cuerpos desnudos recorriendo sin ton ni son un piso diminuto, cuerpos gozosos sin envoltorios, correspondiéndose en el deleite de saberse completamente visibles frente a alguien amado. Visible es también el pene de Pierre y creo que no se veía una pilila tan generosa en el cine desde las últimas películas de Pasolini. Y eso es algo bastante celebrable.  Quizá tenga que ver con que esté dirigida por una directora, Lou Jeunet, que ha dejado que la cámara registre lo deseable sin cargar excesivamente ninguno de sus polos.

En conjunto la película forma un simpático homenaje a una figura verdaderamente transgresora para su época. Marie no se anda con remilgos y se desentiende de sus obligaciones cutres como esposa para dar rienda suelta a su placer. Y es en el entramado apasionado que llena las secuencias donde se fragua la vocación literaria que la convertiría en una escritora para la posteridad. Pese a que la película llega a hacerse pesada por los vaivenes de una trama que parece repetirse sin añadir nada relevante, el resultado sigue siendo sugerente de la opera prima de una directora a la que habrá que seguir la pista. Tristemente, y teniendo en cuenta que el filme deba verse en perspectiva, todavía arrastramos los fantasmas de los que se deshizo Marie.


Curiosa (Francia, 2019)

Dirección: Lou Jeunet / Guion: Raphaëlle Valbrune-Desplechin y Lou Jeunet / Producción: Olivier Delbosc (para Memento Films International…) / Fotografía:  Simon Roca / Música: Arnaud Rebotini / Montaje: Anita Roth / Diseño de producción: Yann Megard / Reparto: Noémie Merlant, Niels Schneider, Benjamin Lavernhe, Camélia Jordana, Amira Casar, Scali Delpeyrat, Emilien Diard-Detoeuf…

 

 

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