TIEMPO

Lo que el tiempo se llevó

Tiempo Revista Mutaciones

El cine de M. Night Shyamalan es uno caprichoso en el mejor sentido de la palabra.  Jamás resiste las tentaciones de la lógica, en pos de una experiencia en muchas ocasiones frustrante, incómoda y, de nuevo, caprichosa; con sus ya célebres giros de guion, con unos personajes poco ortodoxos, con sus marcianos diálogos… Para más tarde alegar una solemnidad que, cuando se ha manejado con soltura, puede terminar de poner el broche a una experiencia prácticamente única en el catálogo que la cartelera pueda ofrecer. Tiempo (2021) puede que se acerque más al espectro de la exoticidad suicida de El incidente (2008) que a la pomposa formalidad de Señales (2002), pero se queda corta en su falta de sentido del ridículo, sin a su vez sentirse demasiado cómoda en la laxa seriedad de su ejecución. Algo que ya viene siendo habitual en el cine más reciente de Shyamalan: tomarse a si misma demasiado en serio, cuando existe un choque de tonos evidente, y poco compatibles entre sí.

La comedia involuntaria marca de la casa, sigue siendo el buque insignia en un proyecto que se pierde en una irregular ejecución de premisa interesante. Las reglas del universo poco importan frente a la originalidad de una propuesta que puede  generar situaciones de tensión y terror, pero que a su vez se ven eclipsadas por un mucho más interesante, pero algo engañoso, rompecabezas de tiempo y espacio. Su mayor problema será un ambiente general de importancia y seriedad que apenas se sostiene a medida que se va sucediendo.

Tiempo Revista Mutaciones

Los apocalipsis particulares de los diferentes personajes son interesantes, pero pueden estorbar en lo que sería el aspecto más trabajado de la película, el matrimonio protagonista. Shyamalan les reserva unas secuencias con un detalle y una ternura especial, separados por imágenes individuales, para más adelante, juntarse en unos planos férreos,  anexos. Para verse y escucharse mutuamente como solo la edad les permitiría hacerlo: de forma borrosa, poco nítida, pero cercana y cómplice.

La reflexión es evidente, pero como viene siendo habitual con su cine, se ve ensombrecida por un giro arbitrario y sobre todo en esta ocasión, poco elegante. Con el propio Shyamalan haciendo acto de presencia detrás y delante de la cámara, y de nuevo, detrás de una cámara más, se desmonta una serie de antojos y artimañas, propios de un final de la serie B más desubicada. Alejados de una suntuosa pieza de ciencia ficción como parece pretender ser desde el principio.

 


Tiempo (Old, Estados Unidos, 2021)

Dirección: M. Night Shyamalan / Guion: M. Night Shyamalan / Producción: Mark Bienstock, M. Night Shyamalan / Música: Terveor Gureckis /  Fotografía: Mike Gioulakis / Montaje: Brett M. Reed / Dirección artística: Naaman MarshallReparto: Gael García Bernal, Vicky Krieps, Thomasin McKenzie, Alex Wolff, Abbey Lee, Rufus Sewell

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.