MOONAGE DAYDREAM

La “ensoñación lunar” de Brett Morgen

Manchas de colores y vórtices de imágenes se despliegan una, dos, tres mil veces. A través de fragmentos de entrevistas, grabaciones de conciertos, spots, videoclips y todo el material disponible que existe de y sobre David Bowie, Brett Morgen presenta un documental acerca del artista inglés en el que aborda la construcción y eterna búsqueda de su identidad, su concepción de la vida y la imagen que proyectaba al mundo. Moonage Daydream (2022) trata de ser una biografía casi completa a modo de poema visual, y por sus imágenes así nos lo puede parecer. El ritmo da fuerza a la cinta, es vertiginoso y dinámico, los colores y la plasticidad de la imagen nos envuelven en una hipnosis de ácido. Es un espectáculo del que no se puede dudar acerca de su riqueza estética, pero su fondo tal vez resulte un tanto trasnochado.  

Tanto Morgen con esta película, como Todd Haynes el año pasado con The Velvet Underground (2021), han hecho sendos trabajos archivísticos y han huido de los tópicos trazando una corriente renovadora de las formas del documental musical. Algo que el director de Carol (2015) además acompañaba de una unión muy interesante entre una época y los personajes que la protagonizaron. Pero en la obra que se centra en Bowie por desgracia no hay nada similar, no se encuentra ninguna visión que aporte algo nuevo o diferente, y no termina de profundizar en ninguno de los temas que toca.  Los clips que elige Morgen, breves y en los que el cantante pronuncia un par de frases, son un material mínimo e insuficiente para tratar de contar algo tan inabarcable como es todo lo que supuso David Bowie para la música, el arte y toda la posmodernidad. 

Con estas píldoras multicolores se forma una especie de videoclip a gran escala (140 minutos) en el que vemos desde los inicios de Bowie en el glam rock hasta su final. Se dan pinceladas de su infancia, donde destaca la relación tan especial que mantenía con su medio hermano Terry y la no tan buena convivencia con sus padres, en una especie de reflexión más psicoanalítica. No se deja de lado sus viajes filosóficos y espirituales, de cuando un día era budista y al final de la semana se dedicaba a pensar en Nietzsche. 

Para contar esto se entrelazan entrevistas a Bowie (se echan en falta las presencias de las personas que le conocieron y que aún siguen vivas) con secuencias de películas que protagonizó y otras que marcaron el siglo XX. Y aquí también cabe preguntarse si todos los clips que ha usado Morgen son pertinentes para esta narración. La película está saturada de imágenes y hay algunas referencias que, por obvias o por estar demasiado usadas, se siente que sobran. Se intenta enlazar la cultura pop del pasado siglo con Bowie, siendo él un producto o consecuencia de esta, pero no se llega a ir más allá. Resulta más valioso el acto de devoción y amor que hace que Moonage Daydream sea todo un homenaje por parte de Brett Morgen, que aquello que nos cuenta. Por esto, no se deja de percibir que es una oportunidad un tanto desperdiciada y que el documental ha resultado ser una pequeña nebulosa.


Moonage Daydream (Estados Unidos, 2022)

Dirección y guion: Brett Morgen / Producción: Public Road Productions, BMG, Live Nation Productions / Montaje: Brett Morgen / Música: David Bowie/ Intérpretes: Documental: David Bowie

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