EL LIBRO DE BOBA FETT

Una cuestión de cascos

Dave Filoni y John Favreau han devuelto a la vida a Boba Fett (Temuera Morrison) de una forma un tanto extraña: le han dado su propia serie a uno de los cazarrecompensas más icónicos y queridos por los fans de Star Wars poniendo en el título su propio nombre, El libro de Boba Fett (2022), para luego eliminar por completo al personaje y más tarde relegarlo a un segundo plano. Casi como si se lo hubiera tragado de nuevo el Sarlacc, ese ser de las dunas de Tatooine en cuyas fauces había caído en El retorno del Jedi (Richard Marquand, 1983) y la razón por la que todos le daban por muerto.

La serie arranca con el protagonista matando al monstruo que le había tenido preso durante años y presenta una historia de gangsters, mafias y delincuentes. El libro de Boba Fett es un spin off de The Mandalorian (2019-2020) y ambas producciones de Disney se adentran en el truculento mundo de los criminales de la galaxia que en las películas solían ocupar las tramas secundarias.

Boba Fett, que en los episodios de la trilogía original no se le había visto nunca la cara y solo era reconocido por su mítica armadura verde, ahora tiene el aspecto de un extraño.  Es presentado desde el comienzo de la serie sin casco, con el rostro de Temuera Morrison. Todo lo contrario a lo que sucedía con Mando, interpretado por Pedro Pascal, al que veíamos al descubierto en muy contadas ocasiones y su personaje conseguía estar rodeado de un halo de misterio, como uno de esos héroes de identidad y moralidad dudosas propios del western, igual que Clint Eastwood siendo “el hombre sin nombre” de La Trilogía del dólar de Sergio Leone. Pero en esta nueva serie todo ese aura de misticismo se pierde por completo.

En un principio, incluso se podía haber pensado que El libro de Boba Fett iba a pecar de ambiciosa. Los primeros capítulos comienzan alternando dos líneas temporales por medio de flashbacks, una que explica las andanzas de asesino a sueldo sobreviviendo en el desierto y otra en la que se ve al nuevo Boba participando en los juegos de poder de Tatooine para conseguir el control. La primera trama es una historia de evolución del protagonista, que además ofrece una nueva visión de los moradores de las arenas, una de las muchas tribus o razas que se conocían en la primera trilogía. Y la segunda trata el desarrollo del nuevo personaje que vamos conociendo sobre la marcha, pero, una vez que ya se ha presentado al protagonista, es sustituido por otro en favor del relato clásico intergaláctico y Fett vuelve a ser un secundario. Y es entonces cuando nos damos cuenta de que, en realidad, Star Wars transcurre en una galaxia muy muy pequeña.

Cuando parecía que se iba a explorar una nueva faceta de este mundo, el personaje al que seguíamos desaparece sin ninguna justificación y todo vuelve a orbitar sobre un mismo eje. Star Wars camina dando pasos hacia atrás en el objetivo de expandir su universo, ya que en vez de engrandecerlo se estanca en el mismo relato, dando vueltas sobre sí mismo con una estrategia narrativa que se basa en aportar más y más información sobre nuevas criaturas y personajes muertos, resultando completamente irrelevante. Nadie conocía a Boba Fett, y tal vez fuera mejor así. Hay misterios a los que es mejor no quitarles el casco.

El libro de Boba Fett (The Book of Boba Fett, EEUU, 2021)

Dirección: Jon Favreau (Creador), Dave Filoni (Creador), Jon Favreau, Dave Filoni, Bryce Dallas Howard, Robert Rodriguez, Steph Green, Kevin Tancharoen / Guion: Jon Favreau, Noah Kloor, George Lucas, Dave Filoni. / Producción: Lucasfilm / Música: Ludwig Göransson,Joseph Shirley / Fotografía: David Klein, Dean Cundey, Paul Hughen / Reparto: Temuera Morrison, Ming-Na Wen, Matt Berry, David Pasquesi, Carey Jones, Frank Trigg, Collin Hymes, Jennifer Beals, Marlon Aquino, Andrea Bartlow, Leilani Shiu, Pedro Pascal, Sophie Thatcher

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