COCO

Nunca subestimes el poder de la música

Coco, la nueva película de Disney-Pixar dirigida por Lee Unkrich y Adrián Molina, es un canto a la pasión, la identidad y la memoria. Un auténtico festival de colores que invita, desde su carta de presentación, a formar parte de esta divertida y emocionante historia de aventuras.

El prologo cuenta la historia de cómo una familia mexicana decide renunciar a la música motivados por la deshonra que les ocasionó el comportamiento de un antepasado que abandonó a su familia para convertirse en cantante. Sin embargo,  lejos de parecer un drama propio de telenovela, este breve relato se cuenta a través de guirnaldas de colores. Al más puro estilo Up (Pete Docter y Bob Peterson, 2009) en cuanto a la narración se refiere, y con el toque creativo y chispeante del número musical de la canción “You’re welcome” en Vaiana (John Musker y Ron Clements, 2016), la textura se descompone y deja de ser “realista” para convertirse en recortes del pasado que dejan huella en el presente. Son como los restos de una fiesta desde los que surgen flashbacks.  Y es que, en Coco, el pasado es muy importante, una pieza fundamental que hace que seamos quienes somos hoy día. Así, esta introducción conduce al espectador hasta Miguel, uno de los pequeños de la familia y que, a diferencia de sus parientes, no puede renunciar a aquello que lleva en la sangre y da sentido a su vida: la música.

Aquí aparece el primer y gran conflicto de la película, donde la decisión familiar de no tener nada que ver con la música choca con los deseos de Miguel que, desde la más pura inocencia de un niño, acaba rechazándolos como familia para no tener que rechazarse a sí mismo. Pero querer a una persona es anteponer sus necesidades a las tuyas. Comprender para ser comprendido, una idea ya vista en Frozen: El reino de hielo (Chris Buck y Jennifer Lee, 2013)- “Amar es pensar en la felicidad del otro en vez de la tuya”- o, bueno, en Disney en general. A pesar de todo, el estudio (que repite una y otra vez la misma fórmula con éxito), siempre apuesta por nuevas historias inspiradoras, de enorme sentido común y con grandes toques lacrimógenos y reales que llegan, aunque suene cursi, directos al corazón.

Miguel sólo actúa de enlace al verdadero fondo de la historia, la de su bisabuela Coco, quien empieza a olvidar a sus seres queridos debido a su avanzada edad. Porque no hay nada más triste que caer en el olvido y negar a nuestros antepasados es negarse a uno mismo, una lección que el pequeño Miguel irá aprendiendo a lo largo del film. Así que, como la unión y autoridad familiar es un factor muy a tener en cuenta en la cultura mexicana (a veces perdida entre las escenas por puro desconocimiento), este conjunto de tradiciones le viene como un guante a la historia, que no convencería desde ningún otro punto de vista y cuya espectacular paleta de colores evocan en cada plano al folklore mexicano (casi tanto como los número musicales).

Así es como la idea de mantener a una persona viva en el recuerdo (en la película de forma literal), es otra labor que se propusieron los directores y que, para defenderla, utilizan todo tipo de mecanismos. Desde la propia narración, que juega con la aventura y lo sentimental, hasta aquellos detalles que se tienen menos en cuenta pero que son igual de importantes en la trama. Por un lado, las fotografías que se colocan el Día de Muertos para recordar a sus difuntos y, por otro, de una manera mucho más crítica, el cine. Lejos de parecer un homenaje, Coco quiere hacer ver que, en ocasiones, las películas son sólo películas, pura ficción que, pese a las similitudes con la vida real, convierte al cine en un medio omnipotente y poderoso para generar memoria (sea verdadera o no) y lo hace de una forma sutil a la vez que brillante.

Hay que agradecerles a Unkrich y Molina el granito de arena que han aportado a esta fábrica de sueños que es Disney-Pixar. Han superado con creces todas las expectativas impuestas por los fans y han abierto generosamente una puerta hacia otra cultura que, pese a las diferencias, tiene tanto en común con la nuestra. Desde el valor familiar hasta la música como forma de vida. Porque, sea de donde seas y hagas lo que hagas, el amor por la música es un sentimiento universal.


Coco (2017, Estados Unidos)

Dirección: Lee Unkrich, Adrián MolinaGuion: Adrián Molina, Matthew Aldrich (Historia original: Lee Unkrich, Jason Katz, Matthew Aldrich, Adrián Molina) Producción: Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures / Fotografía: Matt Aspbury y Danielle Feinberg / Montaje: Steve Bloom, Lee Unkrich / Música: Michael Giacchino / Dirección artística: Tim Evatt/ Diseño de producción: Harley Jessup/ Reparto: Anthony Gonzales, Gael García Bernal, Benjamin Bratt, Alanna Ubach, Renee Victor, Jaime Camil, Alfonso Arau, Herbert Siguenza, Gabriel Iglesias, Lombardo Boyar, Ana Ofelia Murguía, Natalia Cordova-Buckley…

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