BORAT: PELÍCULA FILM SECUELA

Gloria a Kazajistán

borat Revista mutaciones

“¡Hola! Mi nombre es Borat. Me gustas. Y me gusta el sexo. Muy bueno”. Así se introducía hace catorce años el periodista kazajo Borat Sagdiyeven en la película mockumentary Borat: lecciones culturales de Estados Unidos para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán (2006, Larry Charles). El personaje favorito del cómico británico Sacha Baron Cohen nació, como tantas otras de sus caricaturescas y satíricas creaciones, de la serie Da Ali G Show (2006). Personaje secundario de un desvergonzado antisemitismo, antiziganismo y sexismo. Brutal en ocasiones, pero inteligente en la forma de desenmascarar las (a menudo inconscientes) actitudes retrógadas de sus víctimas a través de la hipérbole extremista y el choque cultural.

Catorce años después de su odisea en pos de Pamela Anderson, Borat regresa a Estados Unidos como enviado de Kazajistán para hacerle entrega a Mike Pence, vicepesidente de Donald Trump, de un chimpanché llamado Johnny el Mono (que es casualmente el actor porno número uno de Kazajistán). Las cosas no salen demasiado bien para Borat, y se ve obligado a cambiar de planes y sustituir a Johnny el Mono por su propia hija, Tutar, la soltera más vieja de Kuçzek (quince años). Borat, película film secuela: Entrega de un soborno prodigioso al régimen estadounidense para beneficio de la antes gloriosa nación de Kazajistán (2020, Jason Woliner), o Borat 2, supone el fin de la entrecomillada equidistancia para el personaje de Baron Cohen. El que una vez acabase su primera película sin haber aprendido nada moralmente correcto, termina por transformarse a él y a su gente en un pueblo feminista y respetuoso para con la población judía. Desde cierto punto de vista sacrifica buena parte de la gracia del personaje, esa incapacidad para moldearse y/o adaptarse a un mundo moderno y globalizado, tirando de una denuncia menos fresca, sí, pero mucho más agresiva. La mezcla de las clásicas cámaras ocultas u entrevistas a ciudadanos de la América sureña con ese hilo narrativo que sigue el proceso emancipatorio de la hija de Borat funciona a favor de las nuevas pretensiones de su creador. Ese cambio, esa evolución que sufren ambos protagonistas puede resultar chocante –decepcionante incluso– para los seguidores más acérrimos de Sacha Baron Cohen, pero echando un vistazo a los tiempos que corren, era inevitable. Individuos como Donald Trump hacen de Borat un personaje mucho menos ridículo de lo que una vez fuera en 2006. Esto le obliga a cambiar de estrategia, y atacar a la yugular sin contemplaciones. Los sketches sobre el aborto, el negacionismo en torno al COVID-19 o el gravísimo clímax protagonizado por el abogado de Donald Trump y ex-alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, son algunas de las dagas, o más bien hachazos, que Baron Cohen y su equipo lanzan a la oficina conservadora estadounidense.

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Borat 2 es una película muy divertida y con ese as en la manga como es el hablar de la actualidad desde la actualidad (es una de las primeras películas en tratar el Coronavirus como una herramienta narrativa). Sin embargo, vive bajo la sombra de su predecesora, una película que aún después de catorce años se siente actual, cosa que no habla muy a favor del ciudadano medio estadounidense. En Borat (2006), no se dejaba títere con cabeza y se ofrecía desde el humor gamberro una visión pesimista de la inmigración, el racismo y el oscurantismo al que se ven sometidas muchas culturas de Asia Central y Oriente. En su secuela, se le da una mayor importancia a la dopamina y se redime a un personaje para el que resulta absurdo e incluso surrealista buscar una redención, teniendo en cuenta que es una parodia. Tempora Mutantor et nos mutamur in illis o, lo que es lo mismo: los tiempos cambian y nosotros con ellos. Borat: película film secuela puede que no sea la versión del personaje que se esperaba, pero es sin duda la que se necesitaba ahora mismo. En un mundo en el que los malos son más malos que nunca, qué mejor que un reportero kazajo con tendencias al incesto que los deje en ridículo.


Borat: película film secuela (Borat Subsequent Moviefilm: Delivery of Prodigious Bribe to American Regime for Make Benefit Once Glorious Nation of Kazakhstan. Estados Unidos, 2020)

Dirección: Jason Wolliner / Guion: Sacha Baron Cohen,Anthony Hines,Dan Swimer, Peter Baynham, Erica Rivinoja, Dan Mazer, Jena Friedman y Lee Kern / Producción:  Sacha Baron Cohen, Anthony Hines y Monica Levinson (para Four By Two Films y Amazon Prime Video) / Fotografía: Luke Geissbuhler / Música: Erran Baron Cohen /Reparto:  Sacha Baron Cohen y Maria Bakalova

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