ADORATION

Fabrice du Welz en plenitud

Reseña de ‘Adoration’ rescatada del pasado Festival de Sitges 2019

Fabrice du Welz es un habitual en el Festival de Sitges (por sus salas han pasado Calvaire -2004, Vinyan -2008- y Alleluia -2014) y, por ello, justifican que Adoration haya estado presente en la Sección Oficial en Competición, pues la película no pertenece al género fantástico. O eso es lo que les parece a algunos. Sin embargo, yo celebro que se proyectara y considero que una apertura del festival a un tipo de cine más autoral y lejano a los férreos códigos de género puede significar una renovación interesante. Desde luego, es un filme que conjuga los elementos del lenguaje cinematográfico en su plenitud y propone una mirada personal al descubrimiento de uno mismo y del mundo al partir del nacimiento del primer amor y el paso consciente del abandono de la infancia.

Paul (Thomas Gioria) es un muchacho de doce años que vive junto a su madre en una residencia psiquiátrica, donde trabaja. Él vive inmerso en su propio universo al que pertenecen los jardines de la institución y los bosques que la rodean. Cada día explora esos espacios de naturaleza amiga en los que, a veces, encuentra criaturas que necesitan de su ayuda para sobrevivir, como un pequeño pájaro que quedó enganchado en la alambrada. Ese universo se expandirá cuando Gloria (Fantine Harduin) llegue para sanar de episodios de desgarradora psicosis paranoica. El amor que nace entre ambos es una fuerza que no saben contener y du Welz articulará un dispositivo que convierte el paisaje que los envuelve en la materia que emana de sus almas inocentes y confundidas. La luz del sol que se filtra entre las hojas de los árboles y sus troncos, la viscosidad del barro que pisan y ensucia sus ropas, el agua que baña sus cuerpos y los enfría hasta hacer de sus pieles frágiles piezas blancas en movimiento constante hacia la quimera de Gloria, son las partes de un todo romántico que actualiza lo gótico de, por ejemplo,La noche del cazador (Charles Laughton, 1955).

La fotografía preciosista, los movimientos de cámara, el pormenorizado diseño de sonido y el montaje de primeros planos de sus rostros y planos detalle de las caricias son recursos de una puesta en escena sentida que busca, por encima de todo, la dimensión sensorial que ayuda a expresar emociones imposibles de gestionar cuando no tienes experiencia. Y eso da miedo.


Adoration (2019, Bélgica-Francia)

Dirección: Fabrice du Welz/ Guion: Vincent Tavier, Fabrice Du Welz/ Producción: Panique, Savage Film, The Jokers Films/ Fotografía: Manuel Dacosse/ Música: Vincent Cahay/ Montaje: Anne-Laure Guégan/ Reparto: Thomas Gioria, Fantine Harduin, Benoît Poelvoorde, Béatrice Dalle, Laurent Lucas, Peter Van den Begin, Gwendolyn Gourvenec

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.