A STORMY NIGHT

La tormenta que precede al amor

Blanco y negro. Una noche en un piso cualquiera de Nueva York. Dos jóvenes que parecen del todo incompatibles. Muchas opiniones contradictorias sobre el amor y la vida, en mitad de un temporal.

La premisa de A Stormy Night podría recordar a algunas de las mejores películas de Woody Allen, pero lo cierto es que tanto esta como otras referencias ―la corriente mumblecore― son solo un punto de partida para hablar de temas comunes que sin embargo se abordan de una forma completamente distinta.

A Stormy Night

A Stormy Night, ópera prima de David Moragas, a quien también hemos entrevistado, cuenta la historia de Marcos (interpretado por el propio Moragas), un joven cineasta español que, debido a una tormenta, se ve obligado a pasar la noche en Nueva York junto a Alan (Jacob Perkins), el compañero de piso de una amiga suya, a la que pone voz por teléfono la cineasta Elena Martín. Desde el principio, estos dos personajes se presentan muy contrapuestos ―Marcos es tranquilo y pragmático, mientras que Alan es emocional y neurótico, como salido de una película del citado Allen―, lo que ayudará a plantear un conflicto romántico desde perspectivas dispares pero con un rasgo en común: están fuera del marco heteronormativo.

Moragas pone de relieve cuestiones políticas, amorosas y sexuales a través de diálogos que no por elocuentes se sienten menos reales, sino todo lo contrario. En A Stormy Night da igual si se está hablando de la monogamia, del movimiento LGBTQIA o incluso de una lavativa, todo ello se hace explícito de una manera natural, sin caer en ningún tipo de cliché. Pero, sobre todo, se hace exponiendo cada una de las dos perspectivas, con unas conversaciones que más que imponer una opinión invitan a cuestionar y reflexionar la normatividad del mundo en el que viven. Dos miradas que, conforme avance la noche, se irán acercando más y más hasta casi invertirse, porque si algo refleja el film es que las personas también están llenas de contradicciones.

A Stormy Night

Pese a tratarse de un primer largometraje y de partir de una base un tanto minimalista ―pocos personajes, una única localización y breve transcurso de tiempo―, A Stormy Night está llena de ideas interesantes que entrañan una gran ambición por parte de su director. Por un lado, el uso del found footage para rememorar la relación que Marcos acaba de dejar atrás ejerce de bisagra dentro de la narración y va dando pinceladas en la actitud hasta entonces hosca del protagonista. Por otro lado, la utilización de unos silencios que plasman con sutileza los sentimientos implícitos ―yendo de la incomodidad a la complicidad― remarca la teatral puesta en escena.

En conclusión, A Stormy Night supone un firme paso adelante en el modo de hablar de los problemas de una nueva generación para salir adelante y mantener relaciones, en la estela de otros prometedores cineastas como Lucía Alemany, Roberto Bueso o Elena Martín. A su vez, integra dentro del imaginario romántico cuestiones que siempre han estado al margen de la normatividad, algo que plasma esa escena final, entre la ironía y la ternura, de que la tormenta ha dado paso a una nueva forma de pensar y vivir el amor.


A Stormy Night (España, 2020)

Dirección: David Moragas / Guion: David Moragas / Producción: Oberon Media / Fotografía:  Alfonso Herrera Salcedo / Música: Ángel Pérez / Montaje: Bernat Aragonés  / Reparto: Jacob Perkins, David Moragas, Jordan Geiger, Marc DiFrancesco, Elena Martín.

 

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