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20.000 ESPECIES DE ABEJAS

Entre nombrar y mirar

“Mi abuela decía que si algo no tiene nombre no existe”, le dice Lourdes a Lucía, protagonista de 20.000 especies de abejas (Estíbaliz Urresola Solaguren, 2023). La directora vasca lleva al extremo el propio enunciado de su personaje, dándole a la palabra, a través de los diálogos, una importancia capital en el desarrollo formal de la película. Para representar la confusión propia del proceso de autodescubrimiento de Lucía, quien no se siente identificada con el género por el que la tratan, se usa la locuacidad infantil como medio de articular el conflicto de la película. Sus alocuciones son tomadas por la mayoría de las personas que la rodean (generalmente adultas) como chiquilladas, obviando la importancia de su mensaje. Hay una buena voluntad a priori de afirmar que las palabras y, a veces, el exceso de las mismas, no devienen en comunicación. El gran contra de la película es que, si esto funciona para el desarrollo temático entre los personajes, puede resultar excesivamente reiterativo para el espectador. Por fortuna, la propuesta de 20.000 especies de abejas acaba trascendiendo este muro de palabras, ya que la puesta en imágenes sigue, de forma sutil, desarrollando los temas en un segundo término.  

20000 especies de abejas - Revista Mutaciones (1)

Al igual que en Polvo somos (2020) o Cuerdas (2022), anteriores trabajos de la directora, la familia se presenta como espacio principal donde exponer el interior de los personajes y el conflicto natural de confrontar sus diferentes visiones de la realidad. Así mismo, en 20.000 especies de abejas la cámara hace siempre de su familia protagonista el centro de la imagen. No se despega de ellos ni un momento, atendiendo siempre a su lenguaje corporal. Porque de eso trata, en un primer nivel, el film: de cómo los cuerpos son capitales en nuestra configuración como individuos (y nuestra autorrelación) y cómo son, a la vez, el medio más inmediato para interrelacionarnos. En claro contraste con el constante fluir de los diálogos, las imágenes constatan el estado emocional de los diferentes personajes. La distancia de Lucía con su abuela y la cercanía con su tía. O la, en principio, dificultad de comunicarse con Ane para su posterior acercamiento. También es determinante, en esa intención de contar más allá de las palabras, la dedicación de Ane a la labor escultórica: hay confianza en la representación artística, con su inherente facilidad para modelar el cuerpo y crear objetos que, como extensión del individuo, formen parte de su cosmogonía. 

El ejemplo más representativo del fuerte contraste entre la narración dialogada y la visual en 20.000 especies de abejas viene dado por su final. La penúltima secuencia es probablemente la más importante de la película, pues hace del acto de nombrar algo capital para el reconocimiento de Lucía, sobre todo por parte de Ane (puedes leer en el rostro de Lopez Arnáiz, gracias a su magnífica interpretación, como suceden y juegan cada una de las emociones que siente su personaje). Pero su larga duración, su previsibilidad y su excesiva confianza en la palabra frente a la imagen (que no frente al actor) hacen que flaquee como cumbre climática de la película. En cambio, la secuencia posterior muestra todo ello con más contundencia. No es casual que la primera imagen de la película sea un plano de Lucía en la cama, a oscuras, dándole la espalda al resto de su familia. El último y luminoso plano (a excepción del epílogo) será producto, sin embargo, del camino que han recorrido hasta encontrarse: para ellas y entre ellas. El núcleo familiar dispuesto en una gran cama como si fuera un cuadro romántico, y un par de planos posteriores de Lucía y Ane, mirándose. Tres imágenes que demuestran la importancia de enfrentar para con-frontar: la primacía del “rostro” (al modo de Lévinas) como espacio propio del otro. Y que el cuerpo sea, finalmente, lo que cada una considere.


20.000 especies de abejas (España, 2023)

Dirección y guion: Estibaliz Urresola Solaguren / Producción: Gariza Films, Inicia Films, ETB, ICAA, Movistar Plus+, RTVE / Fotografía: Gina Ferrer / Montaje: Christopher Donaldson, Roslyn Kalloo/ Interpretación: Patricia López Arnaiz, Sofía Otero, Ane Gabaraín, Itziar Lazkano, Martxelo Rubio, Sara Cózar, Miguel Garcés

2 comentarios en «20.000 ESPECIES DE ABEJAS»

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