PAQUITA SALAS (T3)

A propósito de los Javis

En 2018 la influencer española Dulceida sube unas fotos a Instagram de su viaje solidario a África. La bloguera visitó una aldea africana donde inmortalizó a los niños con unas gafas de sol de su propia marca haciendo estallar la polémica. Esta acción fue considerada por una inmensa mayoría de usuarios de internet como una utilización de los niños del tercer mundo como campaña de marketing. Los comentarios ofensivos contra Dulceida la llevarían a lo más alto del Trending Topic de Twitter y las disculpas de la influencer ante el escarnio público no tardarían en aparecer.

Una de las consecuencias de esta polémica fue la reacción de uno de sus amigos, Javier Ambrossi, co-creador de Paquita Salas y director de la película La Llamada. Que abrumado por los dañinos comentarios de los haters hacia su amiga Dulceida decidiría abandonar la red social del pájaro azul describiéndola como un espacio donde, entre otras cosas: “se falta el respeto a los demás”, “se acosa” y “se exageran las cosas”.

Paquita-salas-y-Los-Javis.-Revista-Mutaciones

Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi) tienen ya un gran hueco en la cultura española. Sus proyectos abarcan la televisión con la serie Paquita Salas; y el teatro con su musical La Llamada  que se ha llevado a la gran pantalla en 2017. Además, estos últimos años hemos podido ver a Los Javis diariamente a través de la plataforma YouTube (y casi semanalmente en La 1 de TVE) participando como profesores de interpretación en el exitoso formato televisivo Operación Triunfo.

En La Llamada los jóvenes directores nos dejaban la frase estelar “lo hacemos y ya vemos” un lema que invita a hacer lo que sientes, lo que te sale de dentro sin pensar en un futuro próximo o en lo que opinen los de alrededor. Un grito al individualismo que sería clave en su participación en Operación Triunfo, ya que como profesores ayudaban a los concursantes, mediante ejercicios de improvisación, a desnudarse emocionalmente frente a las cámaras para mostrar su verdadero yo y poder llegar al público cuando se subían al escenario.

Con todos esos ingredientes nace la serie Paquita Salas y en este contexto se cocina a fuego lento hasta su tercera temporada. Paquita Salas cuenta las idas y venidas de una representante de actores que se queda anticuada en un sector que bajo su percepción, de la noche a la mañana pasa del fax al email. Paquita es el antihéroe perfecto y sus tres temporadas un viaje de autorrealización a través de un retrato hiperrealista de la farándula española, que termina dibujándose a través de los cameos, la improvisación de los actores y el uso de temas polémicos que levantaron ampollas en las redes sociales.

La primera temporada arranca con Paquita perdiendo a su representada estrella, que la abandona por quedarse obsoleta en la profesión, y finaliza siendo consciente de sus limitaciones, sabiendo que no está en su mejor momento, pero piensa seguir luchando para volver a la cresta de la ola. La segunda temporada acaba con una Paquita hundida, cerrando su empresa de representación, llevando una caja de cartón con sus recuerdos mientras suena de fondo “Punto de partidade Rocío Jurado, e ignorando a las jóvenes actrices que ensayan sus papeles para hacerse un hueco en el mundo de la interpretación. Esta última tercera temporada es el resurgir de Paquita, donde la representante vuelve a la carga con un enemigo a batir: Twitter.

¿Qué más tenía que ofrecernos Paquita Salas? La última temporada no es más que una oda al “mea culpa”, al derecho que tienen las personas a equivocarse y a pedir perdón. Los Javis utilizan la temporada para demonizar twitter, algo que llevaban cociendo desde la segunda temporada cuando utilizaron el caso real de la actriz Miren Gaztañaga que desató la ira de Twitter al hacer unas declaraciones cagándose en España en plena promoción de la película La Reina de España (Fernando Trueba, 2016). En Paquita Salas imitaron este suceso con el personaje de la actriz Verónica Echegui que recogió el relevo y zanjó la polémica saliendo a los medios y admitiendo su culpa.

Son numerosos los temas reales que inspiran las tramas de Paquita Salas, pero para realzar este ensañamiento de los Javis contra los haters virtuales se pueden identificar varios en la última temporada. La filtración de fotos íntimas de actrices mediáticas tales como Jennifer Lawrence o Emma Watson que removieron internet, en Paquita le sucede a Belinda Washington y que acaba solucionándose como en el caso anterior, con Paquita pidiendo perdón por lo sucedido y con una parodia musical digna de Leticia Sabater. Los javis también usan la serie para hablar sobre la invisibilidad de los actores y actrices transexuales. Inspirados, probablemente, por el suceso ocurrido en 2018, cuando Scarlett Johanson rechazó un papel como hombre transexual en la película Rub&Tug tras las numerosas críticas recibidas por parte de activistas LGTB+; o el fichaje del actor español Paco León para la serie de Netflix La casa de las flores, que generó la misma controversia en las redes, ya que encarna a una mujer transexual.

Paquita-salas y lidia san josé-Revista-Mutaciones

Pero sin duda,  son dos temas los que, con más cariño, han retratado los Javis. En primer lugar el de Lidia San José, a la que dedican un capitulo en la segunda temporada, la niña actriz de principios de los 2000 que veíamos en series como Ala…Dina (2000-2002) o A las once en casa (1998-1999) y de la cual no se ha vuelto a saber nada más. Lidia se interpreta a sí misma, jugando con la realidad, en un universo paralelo donde nunca habría dejado la actuación y donde sigue luchando por volver a delante de los focos. Los Javis aprovechan este caso para hablar del “lado feo” de la profesión, de su inestabilidad y la dificultad de mantenerse.

Y en segundo lugar el famoso caso de Anna Allen, la actriz española que se inventó una vida en Hollywood y que cuando la farsa se destapó el escarnio público hizo que su carrera se acabase para siempre. En la ficción, Paquita Salas sería la persona a la que se le habría ocurrido esta idea de engordar el currículum de una de sus representadas y, en este caso, la actriz interpretada por Claudia Traisac desapareció del mapa escondiéndose en un pueblo llamado Navarrete. Para la tercera temporada, la verdadera Anna Allen rompe su silencio y aparece mirando a cámara recitando un monólogo coescrito por ella y los Javis donde pide perdón, alegan que las mentiras forman parte de nuestras vidas, que todo el mundo miente y se equivoca, que los seres humanos tenemos ese derecho.

Es con esa verdad que los Javis predicaban en Operación Triunfo, ese “lo hacemos y ya vemos” de La Llamada, que nos incita a olvidarnos del miedo a equivocarnos, con la que germina esta tercera temporada de Paquita Salas. Con todo esto y la suma de Javier Ambrossi poniendo en boca de Paquita un nuevo lema millenial “Borra el Twip


Paquita Salas (España, 2019)

Dirección: Javier Ambrossi (creador) Javier Calvo (creador), / Guion: Javier Ambrossi, Javier Calvo, Brays Efe (1 episodio) / Producción: Enrique López Lavigne, Clara Nieto, Pilar Robla / Música: Manu Guix / Fotografía: Fran Ríos / Montaje: Alberto Gutierrez / Reparto:  Brays Efe, Belén Cuesta, Lidia San José, Anna Castillo, Alex de Lucas, Yolanda Ramos, Belinda Washington, Terelu Campos, Macarena García.

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