LA VIRGEN DE AGOSTO

La ciudad y lo observacional

La virgen de agosto - Revita Mutaciones

Cronista de su generación, Jonás Trueba sabe inscribir en sus películas los conflictos y las preocupaciones vitales de ese crítico estadio intermedio hacia la edad adulta por el que parecen transitar casi todos sus personajes. Unas veces, la mayoría, movidos por estados existenciales, otras, por el recuerdo y la nostalgia, estos son hijos de la melancolía o de un tiempo pasado al que todavía se aferran.

¿Radican ahí todas sus crisis? Quizá el interés de Jonás no sea el contestar a esa pregunta y, prefiera alejarse de respuestas sociológicas a las que sí quieren acercarse otros cineastas más analíticos como Larry Clark; tal vez Trueba busca ofrecer más bien el retrato intimista de una serie de pulsiones (y erosiones) emocionales, las cuales irán encontrando una verdad a medida que los protagonistas acarician su presente y renuncian con determinación a cualquier evocación pasada.

La pulsión existencial es detenida en un fragmento del tiempo y el espacio (Madrid, siempre Madrid) que Jonás retratará con absoluta delicadeza y sencillez. Su cine, mucho más próximo a los relatos generacionales de Jarmusch o el chileno Matías Bize, retendrá trozos de vida que utilizará como pasaje hacia un nuevo umbral de conocimiento y evolución de sus personajes.

Dentro de este universo se mueve Eva, que convierte la decisión de quedarse en Madrid en agosto casi en un acto de fe. Eva camina dentro de su propia vida con la arrogancia de un completo extraño y deambula por las calles de un Madrid desierto casi con la misma convicción, como en un paréntesis de irrealidad, fuera del mundo. El anonimato que le concede la ciudad desierta y la espontaneidad de las relaciones que entablará a su paso renovarán su espíritu llevándola hacia nuevas formas de consciencia de sí misma.

Con una voluntad observacional que parece beber frecuentemente del cine de Éric Rohmer, sus películas irradian vida y frescura, deteniéndose siempre en los detalles y matices, más allá de los trucos dramatúrgicos y formalismos. La cámara así se convierte en un tercer ojo que da volumen al misterio de lo cotidiano para desvelar una mirada mucho más espontánea y verdadera.


La virgen de agosto (España, 2019)

Dirección: Jonás Trueba / Guion: Itsaso Arana / Producción: Pere Capotillo / Montaje: Marta Velasco / Fotografía: Santiago Racaj / Dirección artística: Miguel Ángel Rebollo / Reparto: Itsaso Arana, Vito Sanz, Joe Manjón, Isabelle Stoffel, Luis Heras, Mikele Urroz, María Herrador, Naiara Carmona.

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