ÉRASE UNA VEZ EN… HOLLYWOOD

Un cuento sobre el olvido

Quentin Tarantino no abandona su labor de curioso investigador y, por eso, Érase una vez en… Hollywood (título que hace referencia a Once Upon a Time in the West del director de spaghetti wésterns Sergio Leone) es una ficción ambientada en un contexto real. Ahora solo debemos encontrar dónde aparece el grito Wilhem y la propaganda del paquete ficticio Red Apple Cigarrette para cerciorarnos de que estamos viendo la nueva cinta de Tarantino.

Erase una vez en Hollywood

En plena época decadente de finales de los 60, el actor Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), se encuentra frustrado viendo cómo la industria Hollywoodiense que conocía está cambiando. Con el temor de convertirse en una vieja gloria del cine, consulta qué debería hacer con Marvin Schwarz (Al Pacino), el cual le aconseja irse a Europa para continuar rodando wésterns de menor presupuesto. Afortunadamente, su fiel amigo Cliff Booth (Brad Pitt), que además, es su doble de acción y chófer, intentará consolarle haciéndole ver el lado positivo de este nuevo enfoque. Paralelamente, los recién casados Sharon Tate (Margot Robbie) y Roman Polanski (Rafal Zawierucha) se han mudado a Cielo Drive, el barrio donde también reside Dalton. Estos hechos contextualizan el film cerca del fatídico 8 de agosto de 1969, cuando los miembros de la familia del psicópata Charles Manson (interpretado por Daron Herriman) asesinaron a Sharon Tate junto a cuatro personas más. La película entremezcla ambas tramas (la de los actores y la del matrimonio), haciendo que las acciones ocurridas en una, tengan repercusiones en la otra.

Erase una vez en Hollywood

DiCaprio sostiene con una fuerza tremebunda los planos en los que su personaje está a punto de romperse cada vez que su ego artístico es dañado. Además conmueve con una interpretación que oscila entre la vulnerabilidad, la ironía y el carácter agresivo, lo que recuerda –aunque con una versión mucho más light– a su papel de villano en Django, desencadenado (2013). Ocurre lo contrario con Brad Pitt, cuyo personaje parece haber naufragado en una isla llena de paciencia, despreocupación y pasotismo que envuelve a su personaje con un halo de seguridad extremadamente convincente, caracterizándolo con un compás pausado en el habla y su continua dejadez al masticar chicle. Juntos conforman un dúo bastante aparente y cómico en numerosas ocasiones.

Erase una vez en Hollywood

Érase una vez en… Hollywood tiene la densidad –perfectamente apreciable- que ya tuvo su predecesora Los odiosos ocho (2015), y está repleta de planos pausados (y en ocasiones, insustanciales) sin apenas contenido informativo (sin pretensión de que deban omitirse, pero sí hacen que el ritmo de la película sea más pausado). El 9º film de Tarantino tiene ávidas reflexiones y referencias hacia el cine, tanto en el guion como en la atmósfera que se respira en la película. Si ya Death Proof (2007) nos brindaba varios planos haciendo hincapié sobre los gustos cinematográficos del cineasta, frases como “me encantan las matanzas” dicha por Schwarz a Dalton mientras se menciona a los directores Corbucci y Margheriti, parecen ser una especie de cameo invisible del director. Y esa es, posiblemente, una de las características más fáciles de reconocer del cine tarantiniano, este tipo de referencias son utilizadas para edulcorar el metraje con una mezcla de géneros cinematográficos y, al mismo tiempo, temáticas que conforman una verdadera dinamita audiovisual, como el kung-fu, el crimen, el wéstern y el gore.

El auténtico sello tarantiniano lo encontramos enfocado en el último tercio de la película. El director coloca el olvido en el punto de mira y lo categoriza como un sentimiento agónico capaz de destruir al ser humano: el miedo a quedarse rezagado en el pasado y ser “una vieja gloria”. Pero más allá del núcleo, si nos acercamos a la superficie, encontramos que todo resulta tan épico como perfectamente demencial, irrisorio y drástico. Como cuando Django vuela por los aires la casa de Calvin Candie o como cuando el teniente Aldo Raine le dibuja una esvástica a Hans Landa en Malditos Bastardos (2009). Un verdadero popurrí de “hago lo que me da la gana” con sentido, fuerza y comicidad.

Érase una vez en… Hollywood (Once upon a time… in Hollywood. Estados Unidos, 2019)

Dirección: Quentin Tarantino / Guion: Quentin Tarantino / Producción: Sony Pictures Entertainment (SPE) / Heyday Films / Visiona Romantica / Montaje: Fred Raskin / Música: Holly Adams / Fotografía: Robert Richardson / Reparto: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Al Pacino, Margaret Qualley, Dakota Fanning

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