ATRÁPAME SI PUEDES

Publicada en Publicada en Amblin, Especiales

El juego de los engaños


Atrápame si puedes ocupa un lugar especial en la filmografía de Steven Spielberg. Estrenada en 2002, marca la transición de la trilogía de la libertad, que acababa de cerrar con Salvar al soldado Ryan (1998), a la dupla que dedicó al terrorismo posterior al 11 de septiembre con Múnich y La guerra de los mundos, ambas estrenadas en 2005. Antes de embarcarse en estas dos aventuras y de iniciar, posteriormente, la trilogía de la Constitución estadounidense (la cual acaba de concluir con el estreno de Los archivos del Pentágono), el famoso cineasta se permitió el lujo de dirigir dos comedias con tintes dramáticos: La terminal (2004), un cuento sobre la inmigración en Estados Unidos que contrarresta la psicosis de principios del siglo XXI, y la película que hoy nos ocupa, Atrápame si puedes (2002).

atrapame si puedes
Narrada a modo de flashback, la película presenta la inverosímil historia de Frank Abagnale hijo, un joven que se fuga de casa con dieciséis años, se hace pasar por piloto de Pan Am, por médico y por abogado mientras estafa a Hacienda y el FBI le pisa los talones. Uno de los puntos de interés de la película, y que la relaciona con la filmografía de Spielberg de forma inconfundible, es el detonante que obliga al protagonista a huir del hogar familiar. El momento es, ni más ni menos, cuando descubre que su madre es infiel a su padre y que ambos están a puntos de divorciarse. El joven Frank se siente engañado, pierde la admiración que la figura de su padre despertaba en él y emprende un viaje de elaborados engaños con el fin de huir del dolor para, en el fondo, conseguir llamar la atención de sus padres y que su progenitor, un hombre en horas bajas por los problemas con el fisco, lo admire.
Frank, interpretado magistralmente por un Leonardo DiCaprio a punto de consolidarse como el actor más brillante de su generación, pone en práctica el principio fundamental de los timadores que, años después, enunciaría Saul Goodman con su característica verborrea en Breaking Bad (Vince Gilligan, 2008-2013): Si tú mismo te lo crees, los demás también se lo creerán. En su camino se topa con otra figura paterna, el padre de su, también falsa, prometida, que lo acepta en su adinerada familia sureña y en su bufete de abogados para terminar viendo cómo huye y deja plantada a su hija el día de la fiesta de compromiso. Curiosamente, es otra figura paterna fallida la que persigue con tenacidad y logra dar caza a Frank, el agente del FBI Carl Hanratty. Uno de los motivos por lo que Hanratty pone tanto empeño en su trabajo es porque su profesión es lo único que tiene, ya que, como revela hacia el final de la película en una conversación con el joven estafador, se divorció de su esposa y hacía once años que no veía a su hija, quien ni siquiera pasa las Navidades con él. Hanratty tiene el rostro de Tom Hanks, que se convertiría en la representación de la figura paterna y los valores tradicionales estadounidense en las películas posteriores de Spielberg, por ejemplo en El puente de los espías (2015) y Los archivos del Pentágono (2017).

atrapame si puedes

A través del juego de engaños que emprende Frank, Atrápame si puedes aporta un estimable capítulo a las películas de Spielberg que abordan la figura de los padres ausentes y del conflicto emocional que genera su ausencia. Este tema vertebra la práctica totalidad de su filmografía, basta con recordar al jefe Brody obsesionado con un gigantesco tiburón, al Roy Neary que no podía dejar de pensar en los alienígenas, al padre de Elliott (que ni siquiera llega a aparecer en pantalla), a los hijos de un Peter Pan adulto entregado a su trabajo en una oficina, al doctor Jones que no cesaba en su empeño de buscar el Santo Grial o a los nietos de Hammond, quienes acudían a la isla Nublar para pasar un fin de semana con su abuelo porque sus padres se estaban divorciando. Volviendo a la película protagonizada por Leonardo DiCpario, es precisamente la aceptación de este conflicto la que lleva al joven Frank a forjar una amistad con su igual, Hanratty. Esto ocurre en una de las escenas más inteligentes y emocionantes de la película: Frank se disfraza de piloto por última vez y se dispone a huir, pero es Hanratty quien le dice, en la puerta de embarque, que esta vez no habrá nadie para perseguirlo ni esperarlo. Ambos aceptan su soledad y encuentran en ella la camaradería y la amistad.


Atrápame si puedes (Catch me if You Can. Estados Unidos, 2002)

Dirección:  Steven Spielberg Guion: Jeff Nathanson (Libro: Frank W. Abagnale, Stan Redding)Producción: Walter F Parkes, Steven Spielberg, Devorah Moos-Hankin… / Música: John WilliamsFotografía:  Janusz Kaminski Edición:  Michael Kahn  / Diseño de producción: Jeannine Oppewall / Reparto: Leonardo DiCaprio, Tom Hanks, Christopher Walken, Amy Adams, Nathalie Baye, Martin Sheen, Jennifer Garner, Brian Howe, Frank John Hughes, James Brolin, Elizabeth Banks, Chris Ellis, Ellen Pompeo

 

Un comentario en “ATRÁPAME SI PUEDES

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.