A24: 33 PELÍCULAS CLAVE (PARTE III)

Una reputación que mantener

Continuamos con el especial tras una primera parte en la que repasamos las 11 películas que pusieron a A24 films en el mapa y confirmaron su importancia como compañía, y una segunda con otros 11 filmes donde llegaron el prestigio y los premios. En este artículo, en el que hablaremos de las 11 siguientes, veremos los estrenos de los últimos 2 años, que mantienen el prestigio cosechado anteriormente y expande a la productora al mundo televisivo.


Lean on Pete (Andrew Haigh)

Estreno EEUU: 6 de abril de 2018

«Muchos directores harían de esta historia un festival del llanto, reforzando cada momento de tragedia, remarcando el dolor del protagonista a través de música, primeros planos y un diseño de la imagen que acentuase lo miserable del entorno de Charley, hasta que este y los que le rodean se convirtiesen en clichés. Otros muchos se concentrarían en la relación de Charley y Lean on Pete, suavizando los aspectos más brutales de la trama hasta convertir el viaje de ambos en una fantasía descontextualizada. Andrew Haigh no opta por ninguna de estas opciones. En su película hay gente que hace cosas horribles, pero esa gente sigue siendo humana.

Ray es un padre desastroso, sí, pero también un padre que quiere a su hijo y, más importante aún, que se sabe desastroso. “Me gustaría poder darte algo más”, le dice a su hijo cuando encuentra solo 20 dólares en su cartera, pero intuimos que no se refiere solo a dinero. Ray se ha quedado atrapado en la espiral de dejadez de un eterno adolescente, y no sabe cómo salir de ahí. Del y Bonnie también tienen mucho de figura trágica. Para ambos, su vida está marcada por una decisión laboral de la que no han sabido dar marcha atrás y que ha acabado por condicionarles moralmente. Aún así, tratan de ser algo más para Charley, convirtiéndose durante una parte de la película en otras figuras paternas, ofreciendo, hasta donde pueden, algo de amor o sabiduría a ese chaval de aspecto frágil. Haigh, que es también el guionista de la película, consigue con el retrato de estos y otros muchos personajes dar volumen y entidad a lo que podría ser un banal folletín de niño que sufre. Cuando le sucede algo dramático a un cliché, ese algo se queda en la película, no tiene alcance porque solo afecta a ese personaje ficticio y su entorno. Cuando el drama golpea a un ser humano, golpea a los espectadores por igual, que se llevan ese drama a casa mientras se preguntan “¿Por qué?” y “¿Qué haría yo?”.»

Extracto de la crítica de Pablo López

El reverendo (Paul Schrader)

Estreno EEUU: 18 de mayo de 2018

El reverendo«La voz en off del diario, muy del estilo Schrader (sin intención de comparar, es difícil no pensar en algún momento en Taxi Driver), es el hilo conductor de este filme que escapa de la aparente beatería americana. Desde el principio el espectador percibe que el tipo está afligido, no cabe duda. Le vemos bebiendo amargamente en su escritorio, meando sangre, durmiendo en los bancos de la iglesia, desayunando a media luz pan mojado en bourbon… Un desayuno de campeones similar al del protagonista de Diario de un cura rural (Robert Bresson, 1959), cuyo estómago “caprichoso” solo le permitía ingerir pan rebañado en vino, y que también escribía un diario.

En esencia se trata de un filme que aúna dos temas centrales de la espiritualidad protestante moderna, particularmente la americana: la redención y la conversión. El mismo Schrader, descendiente de alemanes y holandeses, tuvo una educación muy estricta en el temor calvinista de Dios evocada en El reverendo por la sobriedad del entorno de Toller; sin embargo, el templo real en el que se filmó, en Queens (Nueva York), acoge hoy una congregación “inclusiva”, que en su sencillez también permite acoger la diversidad del alma humana y sus conversiones (por otro lado, en la película aparecen varias menciones a Thomas Merton, muy famoso en Estados Unidos por su misticismo inclusivo…).  Y en esta tensión se construye la trama y la emoción generada por la película.»

Extracto de la crítica de Josep Roca Guerrero

How to talk to girls at parties (John Cameron Mitchell)

Estreno EEUU: 25 de mayo de 2018

«No es extraño que John Cameron Mitchell (director de inclasificable y estimulante carrera) se haya visto atraído hacia el relato de Neil Gaiman que da pie a esta película. Ambos combinan sus raíces europeas con mitomanía americana y se sienten atraídos hacia historias extravagantes que tocan extremos. La mejor adaptación de Gaiman sigue siendo Coraline, en la que Henry Selick respetó esos extremos conjugando una fantástica armonía entre lo dulce y lo macabro. Esta lista se amplía con How to Talk to Girls at Parties, que colinda con Sandman en la mezcla de lo efímero y lo trascendental, lo galáctico y lo terrenal, lo poético y lo rutinario.

Aparentemente la historia usa el relato de Gaiman casi como pretexto para arrancar: chico conoce chica en una fiesta y ella resulta ser extraterrestre. Así de simple y extraño. El desarrollo no tarda en girar a los intereses de Cameron Mitchell, centrados en la juventud desatada, el hedonismo y la transgresión setentera. No obstante, aun sacrificando parte de la rotundidad del relato, la película mantiene su atmósfera y sensibilidad, consiguiendo una adaptación alejada en lo argumental pero respetuosa en tono. La evolución exige que todo cambie para progresar, en un mensaje implícito en el argumento y en la propia forma de la película.»

Extracto de la crítica de Pablo López

Hereditary (Ari Aster)

Estreno EEUU: 8 de junio de 2018

hereditary«Partiendo de elementos formales y temáticos de clásicos del género como El exorcista, La semilla del diablo, La profecía o El resplandor el realizador fusiona la misantropía de autores como Yorgos Lanthimos o Michael Haneke y su mirada distanciada para adentrarse en los recovecos de las relaciones paterno-filiales y la figura de la madre castradora, heredada de generación en generación. Todos estos elementos dan lugar a un ensayo acerca de los roles preestablecidos  en lo que fue el origen de las comunidades tal y como las conocemos. La manera de adentrarse en este descenso a los infiernos se consigue de diferentes y muy eficaces maneras: a través de formas claustrofóbicas y estáticas representadas en la pantalla con encuadres cerrados y espacios de límites perfectamente definidos, entrando y saliendo de lo real a lo sobrenatural y viceversa, a partir de travellings circulares y horizontales, o la creación de manera pausada e hipnótica de una atmósfera malsana, donde los elementos sobrenaturales expuestos provocan la duda de lo acontecido, casi vislumbrado como si el espectador y los personajes estuvieran en un constante estado de duermevela y donde es fácil dudar de lo sentido y percibido.»

Extracto de la crítica de Felipe Rodríguez Torres

Lo que esconde Silver Lake (David Robert Mitchell)

Estreno EEUU: 22 de junio de 2018

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«Robert Mitchell suspende su relato en el tiempo. Desde un vestuario indeterminado (aunque predomine lo ochentero), pasamos a referencias al cine mudo, música de los 60 y 90 y drones teledirigidos dignos del más moderno Silicon Valley. La moda y las referencias culturales sirven de base para crear una temporalidad confusa, base esencial para que la narración, intencionadamente, también lo sea. Lo que esconde Silver Lake es el contingente de una deriva absurda, la de un protagonista que se adentra en espacios misteriosos de la ciudad mientras se desconecta cada vez más de su realidad, su novia, sus deudas, su madre y el aviso de desahucio de su apartamento. Los referentes bombardean la estética de la película: Keough se convierte en Marilyn Monroe, los locales nocturnos y el adosado parecen sacados del Lynch de Mulholland Drive (2001), Garfield acaba siendo la versión porreta del Jake Gyllenhaal de Donnie Darko (Richard Kelly, 2001), un drone en la cámara de Brian de Palma, etc.»

Extracto de la crítica de Rafael S. Casademont

Eighth Grade (Bo Burnham)

Estreno EEUU: 13 de julio de 2018

«Eighth Grade inicia el metraje con un primerísimo plano del rostro de Kayla, una chica cursante de octavo grado en su última semana de clases antes de iniciar la preparatoria (High School). La protagonista habla a cámara dirigiéndose a los suscriptores de su canal de YouTube, procurando torpemente demostrar confianza, y pidiendo que “primero que nada, por favor compartan el canal con sus amigos”, al no haber recibido muchas visitas en los videos colgados recientemente. El plano abre con un ligero movimiento de travelling en retroceso mientras Kayla se propone a dar consejos de “ser tú mismo”. Se traba al hablar, usa demasiadas coletillas y tiene que recurrir a un guion para recordar los consejos que intenta promulgar a sus seguidores. “Ser tú mismo no es fácil”, exclama, antes de mostrarse en su instante más sincero y demostrar que evidentemente no es la chica segura que pretende ser. La cámara continua el movimiento de retroceso hasta desaforar el pequeño “estudio” casero que Kayla ha preparado con una manta. Finaliza el video y se abre un plano general que la muestra a solas en la oscuridad de su habitación, desmantelando el artificio. La primera secuencia del film no busca tanto exponer una mentira, sino plantear una reflexión: ¿Qué hay en la vida detrás del retrato virtual de una adolescente de trece años?»

Extracto de la crítica de Damián del Corral

En los 90 (Jonah Hill)

Estreno EEUU: 19 de octubre de 2018

«Stevie pasa de ver películas cada sábado noche junto a su madre, quien cuida en solitario tanto de él como de su hermano, a fumar, consumir alcohol y otras drogas, desafiar a guardias de seguridad y un largo etcétera de nuevas aficiones que, bajo la mirada de Hill, pasan de ser preocupantes a convertirse, en pantalla y desde la perspectiva de Stevie, en instantes de libertad y descubrimiento. En consonancia, durante la parte más estimulante de En los 90, el derrotismo vital que se adivina en algunas de las actitudes de Ray, Fuckshit, Fourth Grade, Ruben y, en creciente medida, también en el errático y preocupante rumbo tomado por alguien de la edad de Stevie, queda eclipsado por los embelesados contraplanos del preadolescente viendo como sus nuevos amigos patinan en zonas prohibidas bajo los gaseosos compases de la banda sonora original compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross, combinada con temas musicales ya existentes que, además de situar históricamente al espectador, sonorizan el estado de ánimo del protagonista, contemplando como pletóricos triunfos cada cigarrillo, borrachera o arriesgada inconsciencia que le acerque un poco más hacia la plena aceptación por parte del resto de miembros de la pandilla.»

Extracto de la crítica de Eduardo Martínez

Clímax (Gaspar Noé)

Estreno EEUU: 1 de marzo de 2019

CLIMAX«El más terrible de los enfants del cine francés de los noventa (aquello que se llamó New French Extremity) nos plantea una narración de inmersión, de paridad con los personajes. Algo, da igual qué, hace que la fiesta vaya en un alucinógeno aumento de locura, llámenlo LSD, misterio o Maguffin. Lo importante, tanto en el cine como en las drogas (como en la vida en general), es el viaje, y este no deja de ser uno, en aumento. La continuidad de falsos planos secuencia podría recordar a Birdman (Alejandro G. Iñárritu, 2014), solo que el francés sí pasa a planos de corte cuando le conviene detener (solo aparentemente) el ritmo de la acción, del baile. Si en Irreversible (2002) ese plano secuencia, en forma de plano fijo, le servía al francés para desesperar a su público clavando en su pecho la imposibilidad de ayudar a una mujer (Monica Bellucci), que estaba siendo brutalmente agredida, sin poder romper la distancia que les separa; la continuidad de Climáx es colaborativa, cercana y envolvente. Es una fiesta en la que participamos y cuesta creer al salir y ver la luz del día que no salgamos de un after en vez de hacerlo de una sala de cine.»

Extracto de la crítica de Rafael S. Casademont

Gloria Bell (Sebastián Lelio)

Estreno EEUU: 8 de marzo de 2019

«Sebastián Lelio se rodea de algunos de los mejores actores y actrices del panorama actual estadounidense para entregar un trabajo que en la superficie aparenta ser un calco -plano a plano y secuencia a secuencia- de su más que estimable primer trabajo tras las cámaras. Pero más allá de que tanto Julianne Moore, la Gloria del remake que aquí tiene nombre y apellidos -nos vamos de la generalidad del original al egocentrismo y yoísmo propio del cine made in USA- o John Turturro o Michael Cera, intentan reproducir en gestualidad y fisicidad a los actores originales, algo se pervierte en el proceso. Ese algo es el uso del contraplano y la manifestación de aquello que se quedaba elegante y ambigüamente en el fuera de campo del original. Pongamos como ejemplo secuencias tan desgarradoras emocionalmente como la del cumpleaños del hijo de Gloria o la despedida de esta última de su hija en el aeropuerto. Si en el original la sutileza y el crescendo emocional en ambas secuencias se basaba en un inteligente uso entre lo expresado y lo callado, en el remake todo se verbaliza, se subraya, no dejando lugar alguno a las dobles interpretaciones de lo expuesto por las imágenes.»

Extracto de la crítica de Felipe Rodríguez Torres

High Life (Claire Denis)

Estreno EEUU: 5 de abril de 2019

High Life. Robert Pattinson«Los estrechos y tensos pasillos de una nave espacial a medio abandonar pueden ser solitarios, pero nunca están vacíos. Entre sus paredes y cámaras laterales se encuentran rastros de una tripulación que ya no existe, y los recuerdos de aquella otra, la de la nave Nostromo, destruida por una insistente criatura. ¿Qué puede llevar a la destrucción una tecnología capaz de surcar las estrellas y desafiar el infinito? En una afortunada lectura en clave lacaniana de Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979), el filósofo y critico cultural Slavoj Žižek identificaba a esta criatura con la libido. La criatura diseñada por H.R. Giger no sería una forma de vida, sino la vida como tal, corporizada. Indestructible, inmortal, movido únicamente por la pulsión de sobrevivir y reproducirse: eso es el alien, y la libido. Para el psicoanálisis la libido es ese exceso de vida que insiste, indiferente a los límites del organismo, hasta la “pulsión de muerte”; el deseo más allá de los límites biológicos. Como una célula que se reproduce ciegamente sin contar con el resto. En High Life no hay ningún alien, pero encontramos el mismo exceso de vida insistiendo contra el soporte vital que garantiza la supervivencia en el espacio de una tripulación.

Sin embargo la primera incursión de Claire Denis en la ciencia ficción ─una coproducción internacional rodada en inglés─ surge de una imagen en las antípodas de la “pulsión de muerte”. Un hombre cuidando de un bebé, solos en el espacio. Así comienza High Life, mostrando el efecto de la paternidad en un Robinson entre las estrellas con los rasgos de Robert Pattinson. Es el único superviviente de una tripulación cuyos cuerpos sin vida arrojará al vacío mientras el título del film se imprime en la pantalla: Vida (“High Life”) y muerte. El otro punto de origen (o de destino) de la película es el cortometraje Contact (2014), una colaboración de Claire Denis con el artista Ólafur Eliasson, conocido por sus esculturas-instalaciones de luz. Ambos trataban de dar forma mediante la abstracción a conceptos tan irrepresentables como los de “agujero negro”, “singularidad” e “infinito” con la sencillez de una línea de luz sobre el vacío. Esa fue también la primera colaboración de Denis con el director de fotografía Yorick Le Saux, quien en High Life sustituirá a la habitual Agnès Godard.»

Extracto de la crítica de Alberto Hernando

Midsommar (Ari Aster)

Estreno EEUU: 3 de julio

«Porque Midsommar es una película de terror. Y, si me apuras, diría que una película de terror mucho más clásica en su planteamiento que Hereditary. Por supuesto está la gran referencia, de principio a fin, que es El hombre de mimbre (Robin Hardy, 1973), cuyo esquema han seguido desde entonces infinidad de películas de sectas como las recientes El Infinito (Justin Benson y Aaron Moorhead, 2017) y El Apóstol (Gareth Evans, 2018). La salvedad consiste en que Aster combina el surrealismo pagano de estas obras con la violencia salvaje a plena luz del día de clásicos del terror rural norteamericano como 2000 maníacos (Herschell Gordon Lewis, 1964) o La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974). La mezcla converge gracias a la puesta en escena de un Aster que, polémicas aparte, sabe dar mal rollo como nadie a la vez que maravilla con la composición de sus planos y la fotografía más luminosa. Su estilo visual sirve de nexo hipnótico sobre el que pasar de un extremo a otro sin previo aviso. De una cara reventada en primer plano a unos gritos en la lejanía que no son ni comentados. De un suicidio ritual a una alusión a Austin Powers. Sabemos qué va a pasar, Midsommar no retuerce los tópicos del género sino su presentación y la manera en la que van a ser degustados. Ahí radica la mejor virtud de su director.»

Extracto de la crítica de Fran Chico

***BONUS TRACK***


Euphoria (Sam Levinson)

Estreno online (HBO): 16 de junio de 2019

«Euphoria arranca con el 11-S, coincidente en la ficción con el nacimiento de Rue, los ojos y voz con los que el espectador se adentra en la ficción creada por Sam Levinson para HBO tras su reivindicable y recuperable Nación salvaje (2019). No es algo casual. Porque el mundo contemporáneo no se puede entender si no es a través de ese trauma. La civilización occidental y en particular la sociedad americana contemporánea no puede analizarse y comprenderse si no es a través de dicho acontecimiento. Fue el origen y punto de partida de una nueva manera de entender el mundo y el verdadero arranque del siglo XXI. Tan traumático e iluminador como el nacimiento biológico del personaje de Rue. Que la ficción decida que la protagonista de esta obra coral coincida por escasos dos días con el suceso más traumático de la reciente historia de la humanidad y conformador de la contemporaneidad en que vivimos -el pasado es prólogo, como bien decía William Shakespeare-nos está diciendo que todos somos Rue, el personaje interpretado por Zendaya. Pero sobre todo Rue es una nueva generación de adolescentes que tienen que vivir también el estado traumático que va de la adolescencia a la madurez. Pero con la diferencia de que, en su coming of age, han tenido la suerte (o mala suerte) de nacer en un mundo que aún no se ha recuperado de una tragedia que les abrió los ojos a una realidad que subyacía latente, pero que no se había manifestado. Un contexto donde adultos, jóvenes y niños se ocultan en el aparentemente seguro refugio y vientre materno artificial de lo online. Lugar narcotizante que sirve para no sentir y resistir y que sirve para el mismo propósito que las drogas que consume Rue. Evadirse de una sociedad y una realidad insoportables y a su vez, reconstruir, e incluso construir una personalidad y una identidad sometida por el arquetipo.«

Extracto de la crítica de Felipe Rodríguez Torres

 

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